Según una encuesta, el 53% de los venezolanos apoya a Chávez
El presidente Hugo Chávez se declaró este domingo apoyado por más de la mitad de los venezolanos y dijo que la oposición desarrolla un plan desestabilizador como el que en 1973 derribó al presidente socialista chileno Salvador Allende.
«Ni voy a renunciar ni me van a tumbar», dijo Chávez un día después que una multitudinaria marcha opositora instó a los venezolanos a la desobediencia civil para forzarlo a abandonar el gobierno.
Chávez, quien hace dos meses conjuró un violento golpe de Estado, presentó en su programa radiotelevisado una encuesta nacional de la empresa independiente Consultores 21 en la que el 53% respaldó su gestión.
Asimismo, dijo contar con otros estudios que le asignan un respaldo superior al 60% tanto en Caracas como en las principales ciudades de Venezuela.
Chávez desafió a la oposición a que convoque a un referéndum sobre su gestión, pero advirtió que sólo podrán hacerlo a partir de mediados del año próximo como lo establece la Constitución y cuando llegue a la mitad de su mandato.
«Traten de hacerlo. Tienen derecho. Pero trabajaremos para conservar ese apoyo del 60% de los venezolanos», dijo Chávez, electo en 1998 y ratificado dos años después para un mandato que concluirá en 2007.
Chávez dijo que su «revolución bolivariana», como denomina a su programa de reformas sociales y políticas, sufre un acoso como el que derrocó en 1973 al gobierno socialista de Salvador Allende e instauró la dictadura del general Augusto Pinochet.
«A Salvador Allende le hicieron lo mismo: a través de los medios de comunicación de entonces comenzaron a hacerle la guerra, a meterle medio a los sectores medios y Allende fue perdiendo apoyo de la clase media», añadió.
Chávez, un gobernante tildado de izquierdista y populista, enfrenta desde hace seis meses una ola de protestas liderada por sectores obreros y empresariales que provocaron en abril una revuelta militar.
Desde entonces, el clima político se agravó con versiones de nuevas rebeliones de militares que acusan al presidente de convertir a las fuerzas armadas en un instrumento de su proyecto político.
La presión contra el mandatario aumentó el sábado cuando decenas de miles de opositores aprobaron por aclamación un llamado a la desobediencia civil lanzado por 12 partidos políticos y 30 organizaciones sociales, encabezadas por las principales gremiales de trabajadores y empresarios.
Las movilizaciones incluirán la recolección de firmas para acortar su mandato por la vía constitucional y tendrán su punto culminante el 11 de julio con un acto ante el Palacio Miraflores, sede de la presidencia.
El 11 de abril la oposición intentó llegar a Miraflores pero chocó con simpatizantes de Chávez y en los enfrentamientos murieron 18 personas a balazos. El baño de sangre desató una rebelión militar que lo apartó del poder durante 48 horas.
La oposición acusa a Chávez de autoritario, de encubrir actos de corrupción y lo considera incapaz de remediar la crisis económica que castiga a Venezuela, octavo productor mundial de crudos. Las gremiales empresariales dicen que la economía está paralizada y auguran el cierre de 2.000 empresas. Los sindicatos pronostican que la desocupación, actualmente del 15% según el gobierno, aumentará a 24%.
El gobierno lanzó hace tres semanas su segundo ajuste fiscal desde febrero para cubrir un déficit presupuestal del 7% del Producto Interno Bruto y buscará asistencia financiera por 4.700 millones de dólares. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad