"El PT tiene más de dos pensamientos y aún no ha logrado consenso para crear una sola vía"

Discursos ambiguos parecen dañar a "Lula" da Silva

CARLOS A. DE JUANA, SAO PAULO, BRASIL, REUTERS

 

Mientras hace campaña por todo Brasil y los mercados financieros se tambalean por preocupaciones sobre lo que pueda traer un gobierno con Lula a la cabeza, sus asesores económicos han estado realizando rondas con los inversores en el extranjero para aplacar preocupaciones de que Lula renegociaría la deuda del país, como propugnó el ex líder sindicalista en otras campañas.

Sin embargo, la nueva posición de Lula, más proclive al mercado –bautizada como «Lula Light» por la prensa–, ha hecho poco para iluminar a la mayoría de los inversores.

Los analistas creen que la campaña de Lula ha estado plagada de ambigüedad en un momento en que los inversores, preocupados por el cese de pagos de la enorme deuda argentina, no están dispuestos a darle el beneficio de la duda.

Ellos dicen que a Lula le gusta cortejar a la izquierda cuando habla a miembros de su Partido de los Trabajadores (PT), pero se desplaza rápidamente al centro cuando se dirige al público general.

A los inversores les preocupa que su equipo económico, relativamente inclinado a la economía de mercado, pueda no estar hablando en nombre de un partido aún lleno de facciones izquierdistas.

«El temor podría ser que el ala moderada del PT pueda no tener el poder de imponer una solución basada en el mercado en el caso de una crisis», señaló Thomas Trebat, director gerente de investigaciones de mercados emergentes en Salomon Smith Barney en Nueva York.

Los mercados financieros de Brasil cayeron esta semana por preocupaciones de que la inestabilidad preelectoral le dificultará al gobierno el manejo de su pesada deuda de 274.000 millones de dólares.

Agravada por recientes medidas del Banco Central que afectaron las reglas de contabilidad para los fondos de inversiones e inundaron el mercado con bonos del tesoro, la principal preocupación para muchos inversores ha sido la amplia ventaja de Lula en las encuestas de opinión.

El gobierno develó el jueves un paquete de medidas para tratar de contener a los mercados y devolver a los inversores la confianza en la economía. Pero en la medida en que se acercan las elecciones, ellos están más preocupados con el resultado.

El ministro de Finanzas Pedro Malan reiteró el jueves que todos los candidatos políticos necesitaban hacer «compromisos creíbles» para mantener las metas de austeridad fiscal, estabilidad e inflación.

Economistas del PT, como Guido Mantega, quien se encontraba en Nueva York esta semana como parte del intento de Lula de ganarse a Wall Street, han tratado de asegurar a los inversores que un gobierno como el de Lula no representaría una ruptura radical con el presente.

Pero entre los inversores prevalecen las preocupaciones de que no esté hablando por el PT como un todo.

«El PT tiene más de un tren de pensamiento y aún no ha logrado consenso para crear una sola vía de pensamiento», opinó el politólogo Sergio Abranches.

Mientras Mantega les dice a los inversores que las prioridades del PT son poco diferentes de las del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, las guías del gobierno del PT, aprobadas en diciembre en la ciudad de Recife, llaman a una «ruptura con el actual modelo económico».

Abranches dice que el propio Lula es también culpable de confundir a los inversores con su doble lenguaje. Si el partido fuera a votar en conjunto para revertir algunas de sus clásicas posiciones izquierdistas, alegó, las preocupaciones de los inversores comenzarían a ceder.

«Cuando él habla en eventos del partido… el usa el lenguaje de «ruptura» que el congreso del PT aprobó en Recife. Cuando le habla a la prensa o al público en general, él habla el lenguaje del nuevo «PT Light», dijo Abranches. «El pierde credibilidad porque parece que está mintiendo».

Inversores y muchos de los bancos para los que trabajan ya se habían visto muy afectados este año después que Argentina decidió dejar de pagar su deuda y devaluó su moneda, y con Wall Street aún en busca de equilibrio tras el escándalo de Enron y otros chanchullos, los inversores son generalmente adversos al riesgo.

«Los inversores no pueden darse el lujo de ser atrapados en un suceso similar», dijo Trebat. «Esto, yo creo, es una razón importante de por qué el mensaje no está trasmitiéndose tan claramente como se necesita desde el punto de vista del PT». Los partidos políticos aún negocian cuál de los cuatro candidatos principales apoyarán, y los inversores están ansiosos por las perspectivas de gobernabilidad de todos los ellos.

Arturo Porzecanski, economista jefe para las Américas y jefe global de Investigación de Ingresos Fijos en ABN Amro en Nueva York, dijo que la carrera electoral ha carecido de claridad de parte de todos los candidatos, que quizás están enviando el mensaje equivocado.

«Se han elevado los parámetros en todas partes en el mundo, y ahora lo que los inversores están buscando no son declaraciones sobre el daño que no se hará al clima empresarial o sobre las reglas del juego, sino más bien sobre cuánto bien se hará o qué mejoras se lograrán», indicó. *

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