Attac: ¡El mundo no es una mercancía, otro mundo es posible!
GUILLERMO ISRAEL
Con estas consignas encabeza su nueva plataforma la red antiglobalizadora Attac de Alemania, acordada hace pocas semanas en un encuentro en Frankfurt. La globalización significa un cambio esencial de dimensiones históricas, que modifica a gran velocidad a la sociedad, introduciéndose profundamente en las condiciones de vida de la gente, constata el documento.
Las promesas neoliberales de que la globalización conduciría al bienestar general no se cumplieron; al contrario, la brecha social entre el Norte y el Sur es cada vez más grande. Mientras los ricos son cada día más ricos, la población del Tercer Mundo es cada vez más pobre. Las crisis financieras y económicas llevan a la ruina de pueblos enteros, millones pierden su trabajo, señala el documento.
Millones pierden con la globalización neoliberal
Muchos millones de personas se perjudican a causa de los intereses hegemónicos, particularmente por el afán de poseer el petróleo y el gas, que además llevan cada vez a más acciones militares y amenazas bélicas, afirma el documento.
Attac señala en su nuevo programa, que la globalización neoliberal debe ser rechazada de plano, como una política de los gobiernos de grandes países industriales, apoyados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Alemania y la Unión Europea son fuerzas importantes de este afán de dominio neoliberal.
La plataforma pone énfasis en las posibles alternativas político-sociales y llama a luchar por un orden mundial ecológico y solidario, en el cual debe reinar la colaboración internacional basada en la igualdad entre el Sur y el Norte. Se hace hincapié en la necesidad de un mundo de democracia plena y una vida de cultura diversificada para todos los hombres y mujeres, que sólo puede ser alcanzado con un movimiento social fuerte que actúe a nivel internacional.
Attac se considera parte de este movimiento que se formó en Seattle, Praga y Génova y que se desarrolla especialmente en el Foro Social Mundial de Porto Alegre.
Un mundo de justicia necesita de la paz
Attac está dispuesto a contribuir, como parte de este movimiento extraparlamentario, para lograr una amplia democracia de las sociedades actuales, en las cuales las riquezas sean distribuidas con justicia. Attac de Alemania se manifiesta con énfasis como parte del movimiento antibelicista y de la paz, porque un mundo justo no es posible sin la paz.
El nuevo programa reclama mayores impuestos para el capital y las grandes fortunas así como la aplicación del impuesto Tobin para grandes transacciones financieras internacionales y la utilización de su producto para tareas ecológicas y del desarrollo. Finalmente Attac alemana exige la regulación y la limitación del poder de los consorcios transnacionales y de la concentración del poder por carteles y las fusiones.
Un vocero de Attac destacó que los 400 participantes del encuentro en Frankfurt acordaron una nueva estructura orgánica, que prevé el principio de la Asamblea Plenaria y el consenso para acordar las soluciones de los problemas políticos de fondo. En Frankfurt predominó el criterio de no descalificar como falsas otras opiniones, sino buscar el acuerdo en base a una plataforma de trabajo, destacaron voceros.
Oliver Moldenhauer, del Buró de Attac con sede en Frankfurt, evaluó negativamente el planteo, si en el futuro Attac se convirtiera en un partido político.
Este punto no se halla para nada en el orden del día y sólo existe para la prensa, que lo plantea con insistencia.
Hay mucha gente que militó en el seno de partidos antes de incorporarse a Attac o, incluso, sigue actuando en éstos, manifestó Moldenhauer. Pero mucha gente le dio la espalda a los partidos.
Attac se caracteriza por hacer política fuera de los partidos, bregando por una justa distribución de la riqueza, en vez de buscar votos. Esto, dijo el dirigente, caracteriza a Attac. *
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