Obispos adoptarán política de "tolerancia cero"
«Los ánimos apuntan fuertemente en esa dirección», indicó el obispo George Niederauer, de Salt Lake City. «Ustedes encontrarán que el borrador es bien enérgico en esa dirección».
Niederauer, quien es miembro del comité encargado de diseñar una política nacional para lidiar con los sacerdotes pederastas, advirtió sin embargo que aún no había consenso. El comité tiene por lo menos otra reunión el jueves por la tarde, indicó.
Un borrador previo de la política de cero tolerancia considera la expulsión de cualquiera que abuse de un menor de ahora en adelante, pero dejaría espacio para que algunos infractores del pasado sigan siendo sacerdotes bajo algunas restricciones.
La política fue diseñada en los últimos meses en medio de un escándalo que estremece a la iglesia en torno a los sacerdotes pederastas, que comenzó con el juicio de uno de ellos en la ciudad de Boston, en enero, y luego se extendió por todo Estados Unidos y el resto del mundo.
El escándalo le ha costado sus sotanas a cuatro obispos y a cerca de 250 sacerdotes. Otros en Polonia, Irlanda, Africa, Canadá y Australia, también se han visto forzados a renunciar tras haber sido involucrados en casos de abuso a menores.
Cuando se conoció la magnitud del problema, los católicos estadounidenses estuvieron indignados por lo que parecía ser un patrón de sacerdotes protegidos por los jerarcas de la iglesia.
Documentos internos muestran que los obispos trasladaron sacerdotes sospechosos de abusar de niños de parroquia en parroquia, sin advertir a los creyentes de sus antecedentes.
Niederauer dijo que los que buscaban «cero tolerancia pasada, presente y futura» estaban citando las palabras del papa Juan Pablo II en abril, cuando calificó a la pederastia de crimen y de «un pecado horrible ante los ojos de Dios». «La gente necesita saber que no hay lugar en el sacerdocio y en la vida religiosa para quienes dañan a los jóvenes», afirmó entonces el pontífice.
Esas declaraciones fueron hechas ante los cardenales estadounidenses que asistieron a una reunión extraordinaria en el Vaticano, sobre el escándalo que afecta a la iglesia.
Aunque el Papa también instó a los obispos a tener en cuenta que «el poder de la conversión cristiana» puede cambiar a una persona, Niederauer dijo que el enfoque más estricto se estaba imponiendo.
«El comité está muy impresionado por cuántas voces se han elevado diciendo que las palabras del Papa deben ser estrictamente interpretadas», afirmó a Reuters. *
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