De nunca acabar: el FMI pone nuevas trabas
ISIDORO GILBERT
Hay otra vez problemas entre la Argentina y el FMI para comenzar a negociar el acuerdo por el cual se le destraban fondos acordados que le permitan a este país pagar deudas con los organismos financieros internacionales y sobre todo, según la óptica oficial, salir del aislamiento forzado por la declaración de la cesación de pagos.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, declaró que están dadas las condiciones para iniciar las negociaciones ya que su gobierno cumplió con las exigencias planteadas por el FMI, como una nueva ley de quiebras, la derogación de la ley sobre subversión económica, y la firma por parte de casi todas las provincias, del compromiso de que reducir fuertemente sus déficit fiscal.
Sin embargo advirtió dos cosas: primero que existen «sectores» ligados al organismo «que están tergiversando información respecto de lo que sucede en el país», un nuevo tiro dirigido al economista indio, Aloop Singh, encargado de monitorear la situación del país. Fernández además anticipó que las futuras negociaciones con el FMI se limitarán a aspectos fiscales, estos es, que no habrá oídos para escuchar reclamos de otra naturaleza. Será cosa de verlo.
Una muestra palpable de los problemas surgidos lo dio el hecho que Eduardo Duhalde debió instruir al representante argentino ante el Fondo, Guillermo Zoccali, para que presentara una queja formal al directorio del organismo por considerar que el jefe de la misión que audita las cuentas de la Argentina traba la negociación.
Durante una conversación telefónica que mantuvo el ministro de Economía, Roberto Lavagna, con la número dos del organismo, Anne Krueger, el lunes pasado, acusó a Singh, de tergiversar la posición de los bancos nucleados en ABA (Asociación de Bancos Argentinos) sobre el plan para salir del corralito. Lavagna le comentó que Singh puso en riesgo las negociaciones con el Fondo al decir en una reunión de directorio que los bancos extranjeros preferían la entrega de un bono «compulsivo» a cambio de los depósitos retenidos. En Washington, el director gerente del Fondo, Horst Köehler, dijo que la semana próxima anunciaría el envío al país de una misión de avanzada para explorar un posible acuerdo de asistencia. No es el mensaje que aguardaban las autoridades, que reclaman que llegue un grupo negociador porque si no de hecho un acuerdo no se alcanzaría hasta después del verano septentrional, un lapso muy prolongado para las necesidades del gobierno de Duhalde. Además, los medios informados destacan que el indio Aloop Singh pidió que Duhalde vete el texto de la ley de subversión económica que introdujo nuevos artículos al Código Penal. «Quiere que quede solo el artículo 1 que derogó la ley» se comenta.
Lavagna negó que el gobierno vaya a vetar el texto de la ley que acabó con la ley de subversión económica, pero no es un tema cerrado. Mientras tanto, ayer quedó dislocado por varias horas el ingreso de vehículos a la Capital Federal, por la instalación de piquetes de desocupados en varios puntos de entrada y por el corte o bloqueo de algunos puentes como el que une el sur de esta ciudad con Avellaneda. Los movilizados son desocupados del Bloque Piquetero Nacional y la coordinadora Aníbal Verón que piden alimentos y más planes Jefes y Jefas de Hogar, un plan que impulsa el gobierno nacional para contener el descontento y permitir la compra de los beneficiados de un mínimo de alimentos. *
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