Kofi Annan dijo que "contaba con la sensatez" de los dos rivales

Pakistán quiere dialogar, pero la India se opone

Los dos países, que desde hace varios días se encuentran al borde de un conflicto armado, poseen armas nucleares.

«No tengo ninguna condición que plantear» a un diálogo con India, declaró Musharraf, al término de una entrevista con su anfitrión y homólogo kazajo Nursultán Nazarbaiev.

De haber condiciones, serán indias, como había dado a entender minutos antes el primer ministro indio Atal Behari Vajpayi después de reunirse con el mandatario kazajo.

Los dos políticos «naturalmente discutieron de la tensión en el sur de Asia, resultante del terrorismo transfronterizo», afirmó Vajpayi.

«Compartimos la opinión de que debemos afrontar con firmeza el terrorismo», agregó, la víspera de la inauguración el martes de la Conferencia sobre las Interacciones y las Medidas de Confianza en Asia (CICA).

Ese foro tiene previsto adoptar el Acta de Almaty, en la que los 16 miembros de la CICA se comprometerán a «negarse a brindar protección y acogida a los terroristas».

Pero, precisamente, India acusa a Pakistán de consentir las incursiones de grupos integristas islámicos en la parte india de Cachemira.

El viceministro indio de Relaciones Exteriores, Omar Abdulá, que acompaña a Vajpayi, reiteró la posición de Nueva Delhi, que rehusa todo diálogo con Islamabad mientras Pakistán siga, según India, financiando y apoyando a los grupos que actúan en Cachemira.

«Nuestra posición es muy clara: estamos dispuestos a reunirnos con Pakistán a medio camino, pero la violencia en Cachemira debe disminuir, deben reducirse las infiltraciones», declaró Abdulá.

Lo cierto es que Musharraf cuenta con escaso apoyo en esta crisis.

El presidente ruso, Vladimir Putin, que se reunirá hoy por la noche por separado con Vajpayi y Musharraf, quiere que los dos Estados reanuden el diálogo gracias a su mediación. La posición de Moscú, aliado tradicional de India, está lejos de ser neutral en este asunto.

El Ministerio ruso de Relaciones Exteriores retomó el mensaje de Nueva Delhi y de Washington sobre la necesidad de que los dirigentes paquistaníes impidan las incursiones de militantes a partir de su territorio.

El lunes, el ministro ruso de Defensa, Serguei Ivanov, condenó «el paso de terroristas armados de Pakistán a India».

El presidente ruso contará en Almaty con el apoyo de su homólogo chino Jiang Zemin, cuyo país suele respaldar a Pakistán a causa de su rivalidad común con India.

Pero Pekín, que conoce el problema del separatismo musulmán de los uigures en el Xinjiang (noroeste) es también un aliado de hecho de Nueva Delhi en su lucha contra el separatismo cachemirí.

El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, cuya organización tiene estatuto de observador de la CICA, manifestó este lunes durante una visita en Kiev que «contaba con la sensatez» de los dos rivales en Almaty.

No obstante, Omar Abdulá afirmó: «No habrá negociaciones secretas, ni entrevistas a nivel oficial, ni diálogo entre las delegaciones» indias y paquistaníes, agregando que «si la situación en el terreno mejora, se puede hablar».

Pero sigue deteriorándose. Después de un breve período de calma durante la noche, siete personas, entre ellas un comandante rebelde islámico y un policía, murieron este lunes en enfrentamientos en el Cachemira indio, declararon responsables indios.

Un portavoz de la Fuerza de Seguridad Fronteriza de India (BSF) declaró que un comandante de distrito del grupo panislámico Jaish i Mohammad (prohibido desde enero pasado en Pakistán) había sido abatido durante escaramuzas en la aldea de Panju, en el sur del Cachemira indio.

Las autoridades indias identificaron a la víctima como Riyaz Ahmed Siddiqi, de nacionalidad paquistaní. Se había ofrecido una recompensa de 200.000 rupias (5.000 dólares) por su captura.

Un fusil de asalto AK-47, un lanzagranadas y ocho granadas, así como un aparato de transmisión, fueron hallados en el lugar del enfrentamiento.

Por otra parte, un agente indio fue asesinado a bocajarro por un desconocido en el centro de Srinagar, capital estival del Cachemira indio, indicó la policía.

Y dos combatientes rebeldes fueron abatidos por las fuerzas indias en el distrito de Baramulla (norte de Cachemira).

La policía también afirmó que una musulmana de 40 años había muerto por la mañana al ser alcanzada por disparos presuntamente de miembros de la guerrilla separatista en la aldea de Dareja del distrito de Doda.

Siempre según la policía india, presuntos rebeldes incendiaron a primera hora del lunes trece viviendas de la minoría hindú de Cachemira, en el distrito de Udhampur.

Por otra parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, cuyo país preside la Unión Europea (UE), pidió a los ciudadanos de la UE que no viajen a India ni a Pakistán. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje