Histórico encuentro entre China e Israel
Pero, el gobierno de Israel aclaró hoy que no tomará ninguna medida que dañe su relación con los Estados Unidos.
En su reunión de ayer en Washington con el premier israelí Ehud Barak, Clinton expresó con firmeza sus preocupaciones por el suministro a China de aviones radar equipados en Israel.
Por su lado, Jiang Zemin aterrizó en Tel Aviv en la primera visita que realiza un presidente chino al Estado judío. Mientras, los diarios y las radios chinas anunciaban que Washington amenazaba con reducir las ayudas militares a Israel en caso del suministro de los radares volantes.
Estados Unidos considera que estos aviones –capaces de avistar contemporáneamente 60 objetivos y guiar contra ellos misiles o cazabombarderos– reforzaría mucho la capacidad militar de Pekín en contra de Taiwan, justamente mientras China vocifera contra la isla y Clinton trata de reducir la tensión y los riesgos de inestabilidad en esa zona.
Washington entrega anualmente a Israel casi dos mil millones de dólares, en concepto de ayuda militar directa.
El acuerdo entre Israel y China, de 1997, implica el suministro de los A-50, cuadrijets Il-76 rusos que han sido transformados en radares volantes a través de la instalación de aparatos israelíes de alta tecnología, análogos a los que tienen los Awacs norteamericanos.
Por cada uno de estos radares volantes, Israel recibiría 250 millones de dólares.
Al principio, cuando la situación entre China y Taiwan era calma, Washington no opuso vetos.
El acuerdo, según la prensa israelí, prevé el suministro de ocho aviones. Un ejemplar ya está casi listo para despegar de Israel hacia China.
Según expertos militares norteamericanos, una flota de ocho radares volantes haría muy riesgosa la maniobra de naves y aviones de la marina de Estados Unidos para impedir el bloqueo que Pekín podría imponer un día a la isla de Taiwan, amenazándola con la invasión.
La radio Voz de Israel recordó hoy que en Washington parlamentarios del grupo filo-israelí amenazaron con disminuir de la ayuda militar a Israel el dinero proveniente de la venta de los aviones-radar.
El canciller israelí, David Levy, declaró hoy que Israel no hará «nada que dañe a Estados Unidos», y que confía en un compromiso, pero sin renunciar al contrato con China.
En tanto, circulan rumores de que, entregado el primer A-50, Israel reduciría la venta a un número de ejemplares tal que no alarmaría demasiado a Washington.
Israel tiene mucho que ganar vendiendo a China radar volantes y otros armamentos. Una intensa cooperación militar entre ambos países comenzó mucho antes del establecimiento de las relaciones diplomáticas, en 1992.
Sin embargo, Barak parece decidido a mantener óptimas relaciones con Clinton: está pidiendo miles de millones de dólares para potenciar sus fuerzas armadas con nuevas tecnologías norteamericanas e insiste en un tratado que comprometa a Estados Unidos a intervenir automáticamente con sus propias fuerzas en caso de ataques contra Israel.
Barak admite ahora que necesita a los norteamericanos en las negociaciones de paz con los palestinos.
El año pasado tenía una visión distinta, cuando pedía a Clinton que «redujera al mínimo» sus intervenciones en las negociaciones palestinas. Hoy, en el vuelo de regreso desde Washington, hizo anunciar que Israel acepta la presencia de mediadores norteamericanos en la mesa de las tratativas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad