"Soy indio, terco y rebelde"
Toledo respondió con esa frase cada vez que la prensa lo consultó sobre una eventual renuncia a su postulación por el opositor Perú Posible ante la posibilidad de un fraude que hoy domingo asegure un tercer mandato consecutivo a Fujimori.
El economista de 54 anos proyecta la imagen del hombre pobre que alcanzó el éxito a partir del estudio, se casó con una bella e inteligente mujer, la antropóloga belga Eliane Karp, y formó una sólida familia junto a Chantal, de 17 anos, hija de ambos.
Pero el «fenómeno Toledo», como lo llaman analistas locales, tiene varios elementos: personifica al «cholo», que se abrió paso en una sociedad acusada de mantener un racismo disimulado y otras veces evidente.
Tan evidentes como el episodio ocurrido anos atrás cuando Toledo debió soportar que un portero le prohibiera el ingreso a un exclusivo club limeno, al que se aprestaba a entrar a bordo de su lujoso automóvil junto a su pelirroja esposa, debido a que –explicó el hombre– los choferes entraban por otra puerta. Toledo y su esposa cuentan esa anécdota con mucha ironía, pero se ponen serios cuando discuten sobre el racismo «solapado» del país andino, en su gran mayoría conformado por mestizos. El candidato de Perú Posible nació el 28 de marzo de 1946 en la empobrecida localidad de Cabana, departamento norandino de Ancash. Su padre, albanil con estudios primarios, y sus hermanos mayores ayudaron en el parto.
De Cabana, provincia de Pallasca, se trasladó en su ninez al puerto norteno de Chimbote, donde se dedicó por anos a estudiar y vender diarios y loterías, aunque ganaba más lustrando zapatos a turistas en un hotel de la ciudad de Trujillo, de donde lo espantaban pegándole con un mandil con la punta mojada.
Séptimo hermano de 16 hijos, la vida de Toledo o «Choledo», como le llaman sus seguidores, cambió a los 16 anos, cuando voluntarios del cuerpo de paz lo ayudaron a obtener una beca en la Universidad de San Francisco, donde estudió y trabajó en una gasolinera para enfrentar los gastos.
En 1975 se licenció en Economía en la californiana Universidad de Stanford. Anos después se volvió consultor del Banco Mundial y profesor en la Universidad de Harvard, hasta que en 1995 se postuló por primera vez sin éxito a la Presidencia de la República.
En esas elecciones, en la que Fujimori fue reelecto, Toledo quedó en cuarto lugar, con el 3,24 por ciento de los votos, después del ganador, Pérez de Cuéllar y Mercedes Cabanillas, del partido aprista.
Los analistas y directores de encuestadoras explican que el crecimiento de Toledo en las consultas de opinión se debe en parte a la «guerra sucia» desatada en su contra.
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