Escrito por: Beatrice Khadige - Kelafo, Etiopía, AFP

Estos somalÃes de la provincia de Bakol, fronteriza con EtiopÃa, viven en una zona dominada por una de las numerosas milicias –la del clan de los Rahanwein– que participan en la guerra civil que destroza al paÃs desde 1991.
Para ellos no habÃa otra opción que atravesar la frontera: el curso del Shabelle recorre en Somalia una zona dominada por el clan enemigo de Hussein Mohamed Aidid.
Los refugiados están diseminados en varias poblaciones cercanas a la frontera somalÃ, aunque 6.000 de ellos se encuentran en dos campamentos próximos a la pequena localidad de Kelafo (a 100 km de la frontera) dirigidos por dos ONGs, una italiana y la otra etÃope.
En el campo número uno, la mayorÃa de los refugiados son mujeres, ninos y ancianos mal nutridos, afectados por la tuberculosis y la disenterÃa, según el médico italiano Renzo Bozzo.
Los refugiados somalÃes, pastores en su mayorÃa, llegaron sin sus rebanos.
En Somalia como en EtiopÃa, los animales fueron los primeros en morir de hambre.
Cadáveres de animales de pastoreo, pero también de camellos, llenan buena parte de la pésima carretera de 95 km que une a Godé, capital de la provincia etÃope del mismo nombre, con Kelafo.
En los alrededores de Kelafo, una ciudad que aún conserva notables restos de la antigua presencia italiana, hay pastos para los rebanos.
Pero en las riberas del Shabelle se aglutinan rebanos, ninos y adultos que no parecen ser conscientes de la presencia de los cocodrilos.
Sólo durante el mes de febrero, los cocodrilos han matado a 47 personas, la mayorÃa de ellas ninos, según un balance establecido por un integrante de una organización humanitaria que trabaja en el lugar, Mohammed Ismail.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21