Escrito por: Jerusalén, ANSA

El presidente de Israel, Ezer Weizman, el primero en su cargo en ser sometido a una investigación penal, no será incriminado, pero las constantes maniobras polÃticas en Jerusalén para establecer su sucesión reforzaron los rumores sobre su próxima renuncia.
Al finalizar una investigación, que duró tres meses, sobre casos de importantes fondos recibidos por un hombre de negocios franco-sudanés y nunca declarados, la policÃa judicial entregó hoy a la fiscalÃa general de Israel un informe de 120 páginas.
Ese informe no pide la incriminación de Weizman y se constata en algunos puntos insuficiencia de pruebas y en otros que los supuestos delitos han caÃdo en prescripción.
Sobre esta base se espera del fiscal general Elyakim Rubinstein (también consejero jurÃdico del gobierno) un informe que constate dos temas: que el presidente no puede ser procesado y que su imagen pública se vio afectada en modo tal que se le aconseja que renuncie a terminar su segundo mandato quinquenal, que vence en 2003.
Después de diversas revelaciones de prensa, el presidente, de 75 años, fue sospechado de corrupción, evasión fiscal y abuso de confianza por 450.000 dólares, supuestamente dados entre 1988 y 1993 a Weizman –en esa época influyente diputado y después ministro–, por el empresario Edouard Saroussi.
“Regalos de un viejo amigo de familia”, habÃa comentado el presidente israelÃ, explicando que de su parte no habÃa habido contrapartida alguna.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21