Nueva York, ANSA
El vicepresidente norteamericano, Al Gore, lanzado a la conquista del voto en Florida, se montó en la causa del niño cubano con la esperanza de derrotar en noviembre a su rival George Bush, cuyo hermano Jeb es gobernador de ese estado.
Inmediatamente después del anuncio, dÃas atrás, de que Gore apoyaba la propuesta de ley para dar a Elián y a su padre Juan Miguel, la residencia, un cartel apareció frente a la casa de los parientes norteamericanos del niño: “Hiciste lo justo. Ahora promete que si eres electo despedirás a Janet Reno. Denuncia a Clinton por traición y la Casa Blanca será tuya”.
Desde hace meses Gore corteja a los electores del estado de Miami. La noche en que obtuvo en las primarias el número mágico para la “nominación” demócrata, el número dos de Estados Unidos celebró en la Tallahassee.
Por su parte, sus consejeros ven con buenos ojos la elección de un senador de Florida, Bob Graham, como “compañero de fórmula” en la competencia presidencial.
Tanto Graham como Gore –y también Bush– tienen la intención de que el destino de Elián sea decidido por un tribunal norteamericano, donde “se debata sobre un principio fundamental: qué es lo mejor para el niño”.
“El objetivo de Gore es claro: mandar una señal a Bush de que aún no ganó las elecciones y obligarlo a gastar energÃas y fondos en una tierra que consideraba casi conquistada”, explicó el politólogo al The New York Times.
En este marco tienen también su lugar las movidas relativas al caso Elián, pero en el complicado panorama de la polÃtica local las declaraciones del vicepresidente de Clinton sobre el destino del niño cubano podrÃan ser para él un auténtico “bumerán”.
“Corre el riesgo de perder los votos de la mayorÃa de los electores por adjudicarse los de un pequeño grupo de facinerosos”, comentó Jim Kane, directora del Florida Voter Poll. Los cubanos de Florida son apenas el siete por ciento del electorado del estado. Y entre los hispanos –el 12 por ciento– muchos ven con malos ojos a los “extremistas” que escaparon de Cuba.
“No hay sino una explicación”, observó Kane, “Gore debe haber hablado asà porque cree sinceramente que para Elián es lo justo”. Las tensiones generadas por la toma de distancia de Gore con respecto a la administración Clinton que querÃa en cambio devolver a Elián a Cuba refleja el clima de la carrera electoral en Florida.
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