
Tokio, ANSA
Otras dos erupciones se produjeron en las laderas del volcán Usu, en la isla japonesa de Hokkaido, que el viernes volvió a la actividad después de 23 años.
La actividad sÃsmica se redujo notablemente, pasando de los 52 temblores ayer a sólo dos, pero permanece el peligro de aludes de fango y se agravan los problemas para los miles de evacuados, que pueden verse obligados a permanecer lejos de sus casas incluso por muchos meses.
Las dos explosiones tuvieron lugar a las 05.40 y a las 14.00 (locales) en la falda norte que da sobre el lago Toya. En el primer caso el humo y las cenizas alcanzaron una altura de 2.700 metros y en el segundo de 2.000 metros.
La segunda erupción se produjo a pocos cientos de metros de un grupo de casas en la orilla del lago, que ya habÃan sido evacuadas dÃas pasados.
Hiromu Okada, vulcanólogo de la Universidad de Hokkaido que observó la montaña desde un helicóptero, dijo que “no hubo cambios relevantes” en la actividad del volcán.
Los cráteres activos siguen siendo dos y por el momento se registran sólo explosiones de media intensidad que no comportan salida de lava sino lluvia de cenizas y piedras en las áreas circundantes.
Sin embargo es posible que se registren nuevas erupciones en un área extensa, lo que indujo a los responsables de la protección civil a desplazar a miles de evacuados de un centro de recepción a otro en los últimos dÃas. Cinco mil personas que quedaron sin casa y se hospedan en unas treinta estructuras públicas.
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