Argentina negocia créditos por U$S 9 mil millones para aliviar la crisis

Tras acordar con las provincias, Duhalde espera ayuda del FMI

Con estas dos medidas, Duhalde espera que el FMI envíe en los próximos días una misión que iniciará negociaciones para destrabar créditos por alrededor de 9 mil millones de dólares acordados en tiempos de Fernando de la Rúa; una masa financiera que es considerada clave para poder mantener a raya el dólar que ahora se cotiza libremente en el mercado.

Aunque los economistas ortodoxos calificaron el acuerdo Nación-Provincias como un «mamarracho» no parece que esa sea la lectura que hizo el FMI que ayer emitió por primera vez en semanas, señales para reiniciar las conversaciones con Argentina. De las falencias del convenio, el ministro de economía, Jorge Remes Lenicov, reconoció que «es el acuerdo posible».

Eso sí, tanto en el Parlamento Nacional como en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires donde se discute también un presupuesto con fuertes reducción de gastos –entre ellos los de la educación– generaron numerosas protestas. El edificio del Congreso Nacional estuvo ayer vallado para impedir demostraciones de repudio al presupuesto que ha sido calificado como recesivo.

El proyecto contempla una pauta global de gastos de 42.844 millones de pesos, con una pauta inflacionaria del 15%, un déficit de 3.000 millones de pesos y una caída del PBI de alrededor del 5%. Además, la iniciativa prevé una caída de la inversión del 18% y de las importaciones del 22 por ciento, como consecuencia de la liberación del precio de dólar.

Los recortes en la Educación hace improbable que las clases en las escuelas primarias comiencen el lunes en la mayoría de las provincias.

 

Presupuesto recesivo

Los expertos consideran que la inflación podría llegar al 40%, e incluso circuló un trabajo atribuido a oficinas del Ministerio de Economía con esa proyección y la caída del PBI podría ser superior al 7%, en su cuarto año de pérdida de riqueza del trabajo argentino.

Es curioso, pero es así. La plataforma de Duhalde surgió como productivista, contraria a seguir engordando a los bancos y a las empresas privatizadas y su primer presupuesto ni está dirigido a generar empleo ni a mejorar la demanda, a pesar que aumenta las partidas para los gastos sociales, mediante subsidios de distinto monto.

La sanción del presupuesto y el pacto federal son dos herramientas clave para el gobierno para poder reanudar las negociaciones con el FMI, a fin de obtener una ayuda económica que le permita superar la grave crisis que afronta el país y para reforzar el bloque oficialista, integrado por el peronismo, los radicales y un sector del Frepaso.

Para Duhalde el acuerdo con las provincias despejó la duda que había surgido sobre su liderazgo por las objeciones que habían presentado los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota y el de Santa Cruz, Néstor Kirchner. Es que la dureza del cordobés se vinculó a su postura para que se anticipen las elecciones presidenciales, lo que iba en desmedro de la autoridad de Duhalde.

Sea porque este enflaquecimiento del poder presidencial es parte de la acción sicológica que se ha desatado estos días sobre inquietud militar, sea porque los dos gobernadores mencionados no lograron arrastrar al resto, lo real es que inopinadamente De la Sota primero y Kirchner después, cambiaron dureza por compresión y en la noche del miércoles hubo fumata y la consiguiente foto del Presidente con casi todos los mandatarios de provincias.

El proyecto que se votaba esta madrugada de Diputados, fue rechazado por el centroizquierda Interbloque ARI, por la Izquierda Unida, el sector de Autodeterminación y Libertad de Luis Zamora pero por otras razones, por los centroderechistas de los partidos provinciales.

 

Duhalde se siente mejor

Zamora se preguntó a cuento de qué se hacía el debate del presupuesto que ya había sido discutido con el FMI, por vía de e-mails y llamados telefónicos con los gobernadores.

Duhalde reiteró ayer en sus charlas radiales que no piensa romper los vínculos con el FMI, debido a las reticencias de sus autoridades para negociar con su gobierno, pero tanto el acuerdo federal como el presupuesto, están hechos a la medida de las peticiones de ese organismo financiero.

Todavía el gobierno deberá sortear obstáculos para lograr el auxilio, uno de ellos, comenzar a renegociar el pago de la deuda con los acreedores externos, una suma de cerca de 50.000 millones de dólares. Otro monto semejante renegoció Domingo Cavallo con los tenedores locales de los bonos. Pero ese convenio es hoy leonino ya que fija el pago de intereses del 7% en dólares y sin quita de capital, como se pretende lograr de los acreedores externos.

Duhalde, de todas maneras, puede exhibir que sigue contando con el apoyo político del bloque que lo llevó al gobierno, aunque el abismo entre él y la opinión pública se ha ahondado.

Para mitigar esta grave falencia, el peronismo bonaerense piensa reunir hoy una multitud frente al Parlamento cuando Duhalde abra sus sesiones ordinarias y brinde el habitual mensaje a la Nación que condensará su programa de gobierno en esta etapa de transición.

Su enemigo Carlos Menem, ayer también inesperadamente, sacó de sus demandas la convocatoria anticipada de elecciones. El horno no está para bollos. *

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