EEUU presiona a Pakistán para que le entregue a detenido por muerte de Pearl
La embajadora de Estados Unidos en Pakistán discutió ayer martes con el presidente paquistaní Pervez Musharraf la posibilidad de extraditar al militante islamista Cheij Omar, que confesó ser el cerebro del secuestro del periodista estadounidense Daniel Pearl, anunció el vocero de la embajada en Islamabad.
La embajadora, Wendy Chamberlin, «se refirió a la cuestión» de la extradición de Cheij Omar, declaró a la AFP el vocero Mark Wentworth, sin precisar la respuesta que obtuvo de parte del presidente paquistaní.
Chamberlin, agregó la fuente, «agradeció al presidente la cooperación policial en el asunto y deseó que la investigación progrese».
La Casa Blanca confirmó el lunes que Estados Unidos pidió a Pakistán que le sea entregado el presunto instigador del secuestro del periodista norteamericano, corresponsal del Wall Street Journal.
«A Estados Unidos le gustaría mucho poner la mano sobre Cheij Omar y todos aquellos que son responsables de la muerte de Daniel Pearl, y es eso lo que le hemos comunicado a Pakistán», declaró el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
«Pakistán es una nación soberana, que continuará trabajando de acuerdo con su sistema judicial. Pero nosotros cooperaremos estrechamente con (ese país) para intentar obtener (…) su traslado a Estados Unidos», precisó.
Pearl fue secuestrado el 23 de enero en Karachi (sur de Pakistán). Su muerte fue confirmada el jueves pasado mediante el envío al consulado norteamericano en esa ciudad de un video donde se mostraba su asesinato.
Omar, detenido el 12 de febrero, confesó dos días más tarde ser el instigador del secuestro. Estados Unidos investiga por otra parte su implicación en el plagio de un estadounidense secuestrado con tres británicos en India en 1994.
Como consecuencia de este asunto, Cheij Omar estuvo encarcelado en India hasta 1999.
Jurídicamente la extradición de Cheij Omar es un tema delicado, pues Estados Unidos no tiene firmado ningún tratado al respecto con Pakistán. Fleischer indicó que se había firmado un tratado de extradición en 1931 entre Estados Unidos y la autoridades locales paquistaníes, cuando el subcontinente indio formaba parte del imperio británico.
Según el portavoz de la Casa Blanca, los juristas del gobierno consideran válido este tratado, que entró en vigencia en 1942. *
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