La intensa ofensiva de las FARC se acerca a Bogotá
El Ejército colombiano ingresó el martes en La Macarena, el cuarto de los cinco municipios de la antigua zona del despeje cuyo control fue reasumido por las tropas del gobierno tras la ruptura el miércoles pasado del proceso de paz con las FARC.
El alto mando castrense admitió que la campaña para recuperar el pleno dominio de la zona de 42.000 km
Por su parte, Estados Unidos dijo este martes que está consultando con Bogotá qué tipo de medidas podría adoptar para colaborar en la lucha contra la insurgencia. Dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer: «Esas consultas buscan determinar dónde y cuándo podemos ser útiles».
Restricciones impuestas por el Congreso estadounidense limitan a la lucha antidrogas el uso del equipo militar que se entrega actualmente a Colombia, aunque tras los ataques del 11 de setiembre existe una directiva que permite brindar asistencia en la lucha contra grupos terroristas, entre los que Washington ha incluido a las FARC.
Los militares y guerrilleros combatieron el martes en tres localidades próximas a la capital colombiana, sin que se haya precisado de inmediato el número de bajas. Los rebeldes derribaron con explosivos puentes y torres de telecomunicaciones, dejando sin servicio telefónico a catorce municipios del central departamento de Cundinamarca.
El Ejército y las FARC se enfrentaron en la localidad de Fómeque, a menos de 20 km en línea recta al este de Bogotá.
«Se han registrado fuertes choques a sólo cinco minutos en automóvil del casco urbano del municipio», señaló Ríos, el alcalde de Fómeque, sin poder precisar el número de bajas entre los bandos. Sin embargo, declaró alerta roja en el hospital de la localidad «previendo que haya que atender a muchos heridos».
Fómeque está ubicado al otro lado de las montañas que rodea a la capital colombiana.
Los militares y guerrilleros de las FARC también combatieron el martes en otros dos pueblos cercanos a Bogotá, Cáqueza (50 km al sureste) y La Palma (40 km al noreste).
El jefe de la V Brigada militar, general Freddy Padilla, con jurisdicción en el centro del país, dijo que sus tropas le produjeron «algunas bajas» a la guerrilla en Fómeque, Cáqueza y La Palma, pero no precisó cuántas.
Padilla dijo que las FARC establecieron el lunes un falso retén en Cáqueza y secuestraron a tres civiles, uno de los cuales fue rescatado el martes por las tropas que combatieron contra los insurgentes.
Las autoridades de Bogotá también acusaron a las FARC de un segundo ataque dinamitero ocurrido el domingo contra la principal represa de agua que abastece a la capital colombiana. Ante el temor de acciones similares, el alcalde Antanas Mockus propuso pintar de color naranja toda infraestructura vital para la supervivencia que «ni en las más feroces guerras del mundo» debe ser atacada.
La ola de violencia protagonizada entre el domingo y el lunes por los guerrilleros y sus archienemigos –los paramilitares de ultraderecha– en otras regiones del norte, el noroeste, el noreste, el suroeste y el sur de Colombia dejó al menos veinte muertos y grandes daños en la infraestructura energética, vial y de telecomunicaciones.
Varios de esos actos se registraron también en dos de los cinco municipios de la antigua zona del despeje del sur del país, escenario de fuertes operaciones militares. Esta zona fue controlada por las FARC hasta el miércoles pasado, cuando el presidente Andrés Pastrana rompió el proceso de paz que su gobierno llevaba a cabo con ese grupo desde enero de 1999. La operación para recuperar la ex zona desmilitarizada proseguía este martes. Una fuente militar dijo a la AFP que desde el jueves en la madrugada hubo bombardeos continuos aunque de intensidad variable, que están bajo control militar los municipios de San Vicente del Caguán, Mesetas, Vista Hermosa y La Macarena, y que falta La Uribe, que ha sido la capital histórica de las FARC.
«Pero no nos vamos a quedar allí; por el contrario, iniciaremos la segunda fase que es la expansión y control de las áreas rurales, en donde a medida que estrechemos el cerco esperamos encontrar alguna resistencia de las FARC», precisó la misma fuente.
Explicó que la operación para retomar el Caguán –la zona desmilitarizada– podría tomar unos seis meses, pero no descartó que ese lapso pueda ser mayor «porque las tropas deben ir con cuidado y el área es muy extensa, a lo que se suman los hostigamientos guerrilleros que buscan retardar el avance de las tropas contra los principales focos rebeldes». Las FARC secuestraron el sábado a la candidata Ingrid Betancourt, quien pretendía ingresar por tierra a la antigua región despejada y cuya liberación fue condicionada por los rebeldes a que el Congreso y el gobierno aprueben una ley para canjear a políticos y militares en poder de la insurgencia por decenas de guerrilleros presos. Pero el gobierno y los candidatos presidenciales rechazaron esa exigencia de las FARC, mientras el Ejecutivo anunció nuevas medidas policiales y militares para tratar de contener la ola de secuestros y la campaña dinamitera de los rebeldes, así como para garantizar la celebración de las elecciones legislativas del 10 de marzo y las presidenciales del próximo 26 de mayo. *
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