Desocupados y ahorristas argentinos en otra jornada de protestas

Piqueteros bloquean destilerías en demanda de trabajo

El Bloque Piquetero Nacional realizó hace una semana dos días de asamblea en los que se aprobó un duro programa de movilizaciones con cortes de rutas o, como en la víspera, impidiendo el paso de camiones desde y a las destilerías de varios puntos del país.

Al igual que el corte de una semana que realizaron en la destilería y petroquímica de la anglo-holandesa Shell en Dock Sur, en los arrabales porteños del sur, esta movilización reclama de las companías petroleras «50.000 puestos genuinos de trabajo» que son los perdidos desde 1991, cuando fue privatizada la fiscal YPF a manos de la española Repsol, que controla poco más del 50% del mercado y es la principal exportadora de hidrocarburos.

Los piqueteros de este bloque piden la creación de un nuevo turno en las petroleras repartiendo las horas de trabajo para que se pueda cumplir ese ambicioso objetivo. En rigor, la demanda es por la nacionalización del petróleo y de todas las empresas privatizadas.

Hace una semana una delegación de este sector que reconoce fuertes influencias trosquistas, pero donde participan organismos con militantes comunistas y de otros sectores de izquierda, habló con los directivos de Repsol. El encuentro duró lo de un fósforo: apenas se desplegó la propuesta, se dio por terminada la reunión.

Según informes de los organizadores, más de mil trabajadores bloquearon la destilería «Repsol» en ruta 21 del partido de La Matanza, al sur de esta capital. Realizaron, según la misma fuente, actos y cortes de rutas en las destilerías de Dock Sur, en Repsol de la Capital Federal y en las de Campana.

Al mismo tiempo se bloquearán los accesos en el norte de Salta (Mosconi, Tartagal, Aguaray), en Chaco, en Comodoro Rivadavia y en San Lorenzo, provincia de Buenos Aires. Por la tarde, se despejaron los accesos «pero la lucha continúa», señalaron los líderes de la protesta.

 

Los ahorristas, otra cara del conflicto

Este Bloque reclama al gobierno puestos de trabajos «bajo control directo de las organizaciones y asambleas de desocupados en contraposición a los consejos de crisis, antros de clientelismo político y negocios capitalistas con los planes de empleo».

Las dos mayores organizaciones de piqueteros, que responden a la influencia de la Central de Trabajadores Argentinos y a la Corriente Clasista y Combativa, no están de acuerdo con el programa del Bloque y aceptan negociar con el gobierno planes de empleo y otras reivindicaciones.

Las petroleras están a la vez en roces con el gobierno nacional tanto porque aumentaron los precios de los combustibles como porque se niegan a pagar un impuesto a las exportaciones de hidrocarburos.

Mientras ocurrían estas acciones, pacíficas pero con fuerte presencia de la Prefectura o la policía, en la city porteña, como ya se ha convertido en un hábito, se escucharon ensordecedores ruidos de cacerolas frente a las centrales de los principales bancos reclamando les devuelvan a los ahorristas sus depósitos en dólares que están congelados dentro del corralito.

Pese a pedidos de los organizadores de serenar los espíritus, otra vez enfurecidos manifestantes golpearon con martillos el blindaje que cubre los edificios de casi todos los bancos o pintaron consignas como «chorros», en los muros de edificios imponentes como el del Banco Boston.

La Asociación de Bancos Argentinos pidió días atrás que no se repitan las agresiones contra sus edificios, pero ni el tono amenazante ni la súplica llegan a calmar a quienes se creen estafados.

Los ahorristas se movilizan tres veces por semana en la city, con métodos y discursos diferenciados de las Asambleas barriales, las concentraciones de los jueves frente a los Tribunales para exigir la renuncia de la Corte Suprema de Justicia o las concentraciones de los viernes en las esquinas de avenidas en casi todos los rincones de esta ciudad y que, salvo el último viernes, siempre concluyen en Plaza de Mayo.

Las autoridades entienden que los movimientos, excepto el de los piqueteros, han ido perdiendo vigor.

Pero entienden que la persistencia de los problemas reanimarán estas originales iniciativas de masas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje