El mandatario manifestó en Seúl que está dispuesto a dialogar con el régimen norcoreano

George Bush dice que EEUU no invadirá Corea del Norte

Bush, que ha calificado a Corea del Norte como parte de un «eje del mal», dijo que apoya al presidente de Corea del Sur, Kim Dae-jung, y su «Política de Luz» de reconciliación con Corea del Norte, y agregó que Estados Unidos está dispuesto a hablar con el país comunista.

Sin embargo, el presidente estadounidense, que se encuentra en el segundo tramo de una gira por Asia que comenzó en Japón y hoy jueves lo llevará a China, dijo que depende de Corea del Norte, y de su presidente Kim Jong-il, demostrarle los motivos por los cuales el presidente de Estados Unidos debería cambiar su opinión respecto del país.

«Somos un pueblo pacífico. No tenemos intención de invadir Corea del Norte», dijo Bush en una conferencia de prensa, después de dos horas de conversaciones con Kim, de Corea del Sur. «Estoy dispuesto a dialogar con Corea del Norte. He hecho esa oferta antes, pero no ha habido respuesta», dijo.

Bush dijo que Corea del Norte, por sí misma, podría cambiar la opinión que el presidente tiene del país, y añadió que Kim Jong-il tiene que liberar a su pueblo. «Me preocupa un régimen que tolera el hambre», dijo Bush. «Pienso que la carga de la prueba está en que el líder de Corea del Norte demuestre que se preocupa por su pueblo», sostuvo.

Bush rindió homenaje a la política de reconciliación lanzada por Kim, de Corea del Sur, quien dijo en la conferencia de prensa que los problemas con las armas de destrucción masiva de Corea del Norte y sus misiles deberían resolverse por medio del diálogo.

«He dejado bien claro al presidente que apoyo la Política de Luz», dijo Bush. «Me decepciona que el otro lado, los coreanos del norte, no acepten el espíritu de la Política de Luz».

Bush, quien se encontró con Kim en la residencia presidencial de la Casa Azul, en el centro de Seúl, inició luego su visita a la fuertemente fortificada Zona Desmilitarizada que ha separado a las dos Coreas desde que la Guerra de Corea terminara con una tregua en 1953.

Esta es la primera vez que Bush observa directamente uno de los tres países que según él son un «eje del mal» y desarrollan armas de destrucción masiva. Iraq e Irán son los otros dos países.

El presidente de Estados Unidos llegó a Seúl el martes ante un fuerte operativo de seguridad, para una visita de 40 horas.

La capital de Corea del Sur estaba repleta de policías con bastones y escudos contra disturbios. Hubo algunas protestas menores el martes, y para el miércoles estaban previstas al menos tres manifestaciones contra Estados Unidos en la ciudad.

En su discurso del Estado de la Unión de enero, Bush calificó a Corea del Norte, Iraq e Irán como Estados que conforman un «eje del mal», que según el presidente, combinan el desarrollo de armas de destrucción masiva con el apoyo a grupos involucrados con el terrorismo.

Este discurso fue el último giro retórico en la guerra contra el terrorismo que lanzó Bush después de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, en los que aviones secuestrados se estrellaron en Nueva York y Washington y provocaron la muerte de unas 3.000 personas.

Desde la última frontera de la guerra fría

El miércoles, más tarde, Bush observó en persona la última frontera de la Guerra Fría, y describió a Corea del Norte como maligno, por la muerte a hachazos de dos soldados estadounidenses en la década de los ’70.

Vestido con una chaqueta verde militar, Bush observó con binoculares desde un búnker protegido con bolsas de arena al sombrío panorama de Corea del Norte que yace detrás de la Zona Desmilitarizada.

Protegido por cristales a prueba de balas instalados para su visita, Bush vio un museo de Corea del Norte que contiene propaganda antiestadounidense, incluidas las hachas que se utilizaron para matar a dos soldados de Estados Unidos en un horroroso incidente en 1976.

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