Socorristas seguian anoche buscando sobrevivientes luego de la tragedia que afectó a Bolivia

Tormenta deja decenas de muertos en la ciudad de La Paz

Funcionarios de los servicios meteorológicos dijeron que La Paz –la ciudad principal y sede gubernamental de Bolivia, con 1,3 millones de habitantes– fue azotada junto a su populoso sector conurbano de El Alto por la peor tempestad de agua y granizo en su historia.

Un comunicado de los servicios meteorológicos dijo que la precipitación pluvial totalizó un volumen equivalente a 39,4

litros por metro cuadrado a lo largo de 85 minutos, en un registro que calificó como «récord histórico».

La tempestad quintuplicó los niveles normales de lluvia en la temporada, agregó el informe.

En un segundo balance difundido seis horas después del fenómeno, el comandante general de la Policía, general Walter Carrasco, dijo que el saldo oficial de víctimas fatales se había elevado a 27.

«Pero el número de muertes puede ser mayor», sostuvo en conferencia de prensa.

Carrasco dijo que los servicios de la Cruz Roja Boliviana reportaron unos 60 heridos, centenas de damnificados y cuantiosos daños materiales que el alcalde de la ciudad, Juan del Granado, describió como «millonarios».

El gobierno del presidente Jorge Quiroga decretó a La Paz y El Alto como «zonas de emergencia» y anunció la asignación de recursos extraordinarios para las tareas de socorro a las víctimas.

El portavoz gubernamental y ministro de Información, Mauro Bertero, dijo que las actividades públicas y privadas en La Paz, así como las labores escolares, fueron suspendidas para hoy miércoles.

«Se busca facilitar el auxilio a los damnificados, la remoción de escombros y la limpieza de la ciudad», explicó el alcalde Del Granado.

La tempestad, que comenzó con una fuerte granizada, provocó la inundación de distintos sectores, incluyendo el centro urbano, convirtiendo calles y avenidas en ríos de aguas turbias.

Informes de bomberos y policías indicaron que deslaves en cerros circundantes y el desborde del río Choqueyapu, que atraviesa la ciudad, enclavada a 3.680 metros de altitud sobre el nivel del mar, provocaron la mayoría de muertes.

Un número indeterminado de vehículos, algunos de ellos con pasajeros, fueron arrastrados por las fuertes corrientes que se precipitaron desde las pobladas laderas de cerros y colinas que rodean a la ciudad.

Humildes vendedoras, apostadas con sus productos sobre las aceras, fueron también arrastradas por las aguas en las calles de los barrios más populosos de la zona alta de la ciudad, dijo un reportero de la cadena radial Fides.

Miembros de brigadas de socorro y voluntarios intentaban extraer a personas sepultadas por aludes de lodo y granizo que

taponaron un túnel y distintos puentes en la zona céntrica de la urbe, dijeron otros testigos.

Vastos sectores urbanos que quedaron sin energía eléctrica e inmensos congestionamientos de vehículos contribuyeron a agravar la caótica situación en la ciudad.

El portavoz Bertero dijo que el presidente Quiroga recorrió al anochecer del martes algunas de las zonas más afectadas por el desastre y visitó un hospital para donar sangre. *

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