Posada Carriles no fue hallado culpable del atentado contra Castro
Para la Fiscalía Superior de Panamá, Posada Carriles no cometió delito de homicidio en grado de tentativa, informó Rogelio Cruz, el abogado panameño del presunto terrorista.
Posada Carriles se encuentra detenido en una prisión panameña desde noviembre del 2000 en Panamá, junto a los cubanos Gaspar Jiménez Escobedo, Guillermo Novo Sampol y Pedro Remón, acusados de encabezar un complot para asesinar a Castro durante la X Cumbre Iberoamericana, realizada en Panamá hace dos años.
El abogado Cruz afirmó que la Fiscalía no consideró que existan suficientes elementos que vinculen a su cliente con el supuesto complot para asesinar al mandatario cubano, quien lo acusó personalmente durante la Cumbre de tramar un atentado contra su vida.
Luis Clemente Faustino Posada Carriles, de 74 años, nació en la ciudad de Cienfuegos el 15 de febrero de 1928 y fue directivo de la filial cubana de Firestone, además de simpatizantes del gobierno de Fulgencio Batista.
Al estallar la revolución se refugió en la Embajada Argentina en La Habana, alegando su supuesta condición de «perseguido político».
En febrero de 1961 consiguió un salvoconducto para dejar la delegación diplomática y radicarse en Miami, donde inmediatamente se unió a la CIA, convirtiéndose en uno de los más fervientes conspiradores contra el castrismo.
Posada Carriles fue acusado junto con el cubano Orlando Bosch Avila (residente en Miami) del atentado contra el avión de Cubana que estalló en pleno vuelo el 6 de octubre de 1976 cuando cubría el trayecto entre Barbados y La Habana, con un saldo de 73 muertos.
A causa de este atentado Posada Carriles permaneció detenido durante nueve años en una prisión venezolana, desde donde logró fugarse en 1985.
Meses después reapareció en El Salvador como integrante de una red de tráfico de armas al servicio de los «contra» nicaragüenses, que era financiada por Estados Unidos.
En una entrevista con The New York Times en 1998, Posada Carriles describió con detalles la ayuda financiera recibida de la Fundación Nacional Cubano-Americana del ya fallecido Jorge Mas Canosa, para armar atentados dentro del territorio cubano y en especial contra sus instalaciones turísticas.
Ricardo Mas Canosa, a su vez, admitió que la organización presidida por su hermano Jorge había pagado para conseguir que Posada Carriles pudiese huir en 1985 de las cárceles venezolanas. *
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