Atentados y represalias en ambos bandos bañaron de sangre la jornada

Imparable ola de violencia en Medio Oriente: 26 muertos en 24 horas

Seis soldados israelíes, murieron ayer martes por la noche en un ataque palestino contra un retén militar cerca del pueblo de Eín Arik, al oeste de la ciudad autónoma palestina de Ramalá (Cisjordania), informaron fuentes de la seguridad israelí.

Todavía no se sabe cuántos palestinos armados tomaron posiciones en un edificio cercano desde el que dispararon contra el retén y huyeron posteriormente a territorio palestino, según la televisión pública israelí. Pocas horas después de la emboscada, unidades de la marina israelí cañonearon el cuartel general del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, matando a cuatro personas e hiriendo a otras seis.

Con estas muertes, el número de víctimas desde el inicio de la Intifada el 28 de setiembre de 2000 se eleva a 1.245 personas, de las cuales 948 eran palestinos y 275 israelíes.

Dos grupos radicales palestinos: el movimiento armado Frente del Ejército Popular-Batallones del regreso, cercano al Fatah, movimiento al que pertenece el presidente Yasser Arafat, y las brigadas Ezzedine al-Qassam, brazo armado del movimiento de resistencia palestino Hamas reivindicaron al mismo tiempo el atentado contra los militares israelíes.

«Uno de nuestros grupos ha efectuado un ataque con armas automáticas contra elementos de las fuerzas especiales israelíes, cerca del pueblo de Eín Arik, para vengar a nuestros dirigentes asesinados por esa unidad», afirmó el Frente del Ejército Popular en un comunicado.

Poco después, en una llamada telefónica recibida en la oficina de la AFP en Gaza, un activista anónimo que dijo hablar en nombre de las brigadas declaró que el ataque fue una «respuesta al bombardeo perpetrado por Israel (la pasada madrugada) contra las oficinas de Hamas en la Franja de Gaza» en el que murieron dos activistas del movimiento.

Horas antes, dos palestinos murieron y otros cinco resultaron heridos durante un bombardeo del Ejército israelí en un edificio en el que se encontraba la sede del movimiento Hamas, en el campo de refugiados de Jabaliya (al norte de Gaza).

Poco después, un palestino murió al estallar la carga de explosivos que cargaba y con la que pretendía entrar a un autobús en una colonia judía del valle del Jordán. Este martes, el Tribunal supremo israelí pidió al Ejército que interrumpa la destrucción de casas en Gaza.

Las casas que deben ser destruidas se encuentran en el sector donde tres israelíes (una mujer y dos soldados) murieron el lunes por la noche durante un atentado perpetrado por un palestino que después se suicidó activando una carga explosiva.

En la noche del lunes al martes, tres palestinos, entre ellos una mujer de 36 años y su hija de 14, murieron y otros seis resultaron heridos en la explosión de un obús durante una incursión del Ejército israelí cerca de Jan Yunes (al sur de Gaza).

Un policía palestino murió al ser alcanzado por disparos israelíes en este mismo sector. Por otra parte, dos palestinos murieron en la noche del lunes al martes por disparos israelíes en el norte de Cisjordania.

El martes de madrugada, varios edificios de los servicios de seguridad palestinos fueron blanco de bombardeos de los F16 israelíes en Rafá, al sur de la Franja de Gaza, y en Ramalá. El lunes por la tarde, un palestino fue abatido por el Ejército israelí después de infiltrarse en la colonia judía de Morag, en la Franja de Gaza. Un policía israelí fue muerto también el lunes en la explosión de un coche-bomba en la entrada sureste de Jerusalén.

El terrorista palestino que activó el dispositivo murió en la explosión. Los dirigentes palestinos pidieron al Consejo de Seguridad de la ONU que adopte una resolución que obligue a Israel a «suspender sus ataques» y envíe observadores a los territorios palestinos. En Tel Aviv, el ministro israelí de Defensa, Binyamin Ben Eliezer, se reunió con el emisario europeo para Oriente Medio, Miguel Angel Moratinos.

«La Unión Europea debe hacer valer su importancia y presionar a Yasser Arafat (el presidente palestino) para obligarle a reaccionar contra el terrorismo», dijo Ben Eliezer a Moratinos.

Por su parte, el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres anuló la visita oficial que iba a realizar el jueves a Madrid debido a la ola de violencia en Oriente Medio. Según indicó su portavoz, Peres participará el miércoles en una reunión del gabinete de seguridad convocada por el primer ministro Ariel Sharon. *

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