Seguridad más estricta en los aeropuertos norteamericanos

Estados Unidos reforzará la seguridad en los aeropuertos a través de la Oficina de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) que asumirá a partir de este domingo el férreo control de pasajeros y su correspondiente equipaje.

La TSA asume las tareas que antes de los trágicos atentados del 11 de setiembre desempeñaba la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). Tras los atentados, los legisladores estadounidenses no tardaron en admitir que era necesario reforzar la seguridad de los aeropuertos con medidas más rigurosas.

Como parte de esta política el Congreso aprobó en el otoño boreal pasado la «ley sobre la seguridad en la aviación y el transporte», promulgada el 19 de noviembre. La ley contempla que un plantel de funcionarios altamente entrenados y capacitados remplace a los 27.000 guardias de seguridad privada –en su mayoría de escasa educación y con ingresos muy bajos–, que controlan los detectores de metal y las máquinas de rayos X en los aeropuertos estadounidenses. La ley exige además que estos funcionarios sean ciudadanos estadounidenses y hablen inglés además de tener un alto nivel de educación. Muchos de los últimos incidentes y atentados en los aeropuertos se atribuyeron a la falta de seguridad que ofrecen estos funcionarios que carecen de un entrenamiento y educación para garantizar la seguridad. Asimismo, a partir del próximo 31 de diciembre cada valija deberá pasar a través de un detector de explosivos (EDS). Hasta el presente, sólo alrededor de 10% de las maletas era objeto de un control de ese tipo. El problema es que actualmente sólo hay en servicio 161 detectores de ese tipo en 53 aeropuertos de Estados Unidos. Por tanto, serán necesarios 2.200 más para equipar a los 429 aeropuertos utilizados por las compañías aéreas, según el departamento de Transporte.

Hasta esa fecha, los bultos que no pasen por el detector EDS serán controlados en forma manual. Otro drástico cambio ocurrirá en el bolsillo de estos guardias, que hasta ahora reciben un sueldo similar al de un empleado encargado de armar hamburguesas en un restaurante de comida rápida, con pocos beneficios adicionales. Ahora pasarán a ser guardias federales con todos los beneficios que esto implica. La TSA recibe asesoramiento de expertos en seguridad y especialistas en recursos humanos con el fin de desarrollar los mejores métodos de contratación, prueba, entrenamiento y mantenimiento de las fuerzas de seguridad, dijeron funcionarios. *

 

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