Karzai libera a 350 soldados talibanes en Kabul
KABUL, AFP
El presidente provisional afgano, Hamid Karzai, perdonó este sábado a 350 soldados talibanes que habían sido capturados, diciendo que eran «inocentes» y que esta liberación formaba parte de una amnistía para los combatientes sin rango.
Los soldados, todos afganos, fueron mostrados durante una ceremonia ante el palacio presidencial de Kabul, a la vez que Karzai les advertía que no retomaran las armas y que buscaran empleos.
Mientras los prisioneros tiritaban envueltos en mantas en medio de un frío glacial, Karzai dijo que los consideraba «inocentes» de haber cometido delitos.
Los detenidos, con las largas barbas características de los talibanes, habían sido llevados por guardias a la explanada cubierta de nieve del palacio y esperaban arrodillados, mientras la prensa los filmaba y fotografiaba, sin tener derecho a entrevistarlos.
Permanecieron así aproximadamente una hora hasta que llegó Karzai, acompañado por varios ministros.
Instando a los detenidos a avanzar, les preguntó si querían seguir siendo soldados y ellos contestaron que «no». Y al ser interrogados sobre si querían regresar a casa y buscar un empleo respondieron que «sí».
El jefe del gobierno les dijo que eran libres de volver a casa inmediatamente o de pernoctar en «un lugar cálido» y partir al día siguiente por la mañana.
Todos ellos recibieron 500.000 afganís (unos 20 dólares) para su viaje.
«Es mi salario mensual», bromeó el ministro de Relaciones Exteriores Abdulá Abdulá.
«Hemos liberado a las personas que habíamos detenido entre los talibanes» y que no tenían un expediente comprometedor ni vínculos con los terroristas, declaró Karzai a los periodistas después de la ceremonia.
Precisó que todos los detenidos afganos que se encuentren en su misma situación regresarán a sus casas y que habrá ceremonias similares en provincias afganas.
Guardianes de la prisión indicaron que la mayoría de los detenidos habían sido capturados durante los últimos meses en la llanura del Shomali, a 50 o 60 km de Kabul.
El jefe supremo de los talibanes, el molá Mohammad Omar, y el fundamentalista islámico Osama bin Laden, acusado de los atentados del 11 de setiembre, siguen en paradero desconocido. *
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