La OEA advierte a gobierno peruano
Marco Aquino – Lima, Reuters
Una descalificación de las elecciones, en las que el presidente Alberto Fujimori buscará un inédito tercer mandato consecutivo, podría incluso generar un gobernante «ilegítimo», con sus graves consecuencias, dijo por su parte un analista.
«Es una advertencia muy importante que ha puesto al Perú en los ojos del mundo», dijo a Reuters el Defensor del Pueblo, Jorge Santistevan, en una entrevista telefónica desde Madrid, donde asiste a una conferencia.
El jefe de observadores de la Organización de Estados Americanos en Perú, Eduardo Stein, anunció el jueves que su misión podría «descalificar» las elecciones en este país si no se corrigen algunas fallas en el proceso.
Según funcionarios de la OEA en Lima, la descalificación del proceso electoral conllevaría elevar un informe a la secretaría general de la organización, que podría convocar a los cancilleres del hemisferio para asumir una posición conjunta.
La OEA, conformada por todos los países del continente excepto Cuba, tiene ya dos precedentes de desaprobación de un proceso electoral, en República Dominicana y Haití, lo que trajo como consecuencias nuevas elecciones.
«Es un grave riesgo que corre el Perú; al desaprobar la OEA las elecciones daría una elección ilegítima, un gobernante ilegítimo, sea cual fuera el resultado», dijo a Reuters el analista internacional, Ernesto Velit.
«Al margen de que los organismos financieros restrinjan u observen sus créditos, el Perú perdería los derechos en la OEA, como beneficiarse de ayuda mutua en casos de conflictos, de auxilios en casos de catástrofes y de garantías en los derechos humanos», agregó.
Fujimori se defiende
Durante una gira de campaña por el interior del país, el presidente Fujimori se defendió de las críticas de los organismos obervadores al proceso electoral y volvió a arremeter contra sus opositores.
«Las denuncias sobre fraude arrecian, pero es porque le tienen miedo al voto popular y no sólo le tienen miedo al voto popular sino a que ganemos el 9 de abril en primera vuelta», afirmó el presidente en un mitin en el oriente del país.
Fujimori, elegido presidente en 1990 y reelegido en 1995, postula por tercera vez gracias a la interpretación de una ley aprobaba en el Congreso, dominado por oficialistas.
El proceso electoral peruano camina en un ambiente plagado de denuncias sobre una preparación de un fraude lanzadas por la oposición y fuertes críticas de observadores internacionales.
Según la oposición, el presunto fraude buscaría asegurar la victoria de Fujimori frente al avance del candidato opositor Alejandro Toledo, que le sigue muy de cerca según las últimas encuestas de intención de voto difundidas en Lima.
La OEA dijo que entre las grietas en el proceso electoral figuran «problemas serios», como la falta de acceso de candidatos opositores a los medios de comunicación y la no explicación oficial de una denuncia de presunta falsificación de firmas en la inscripción de la candidatura del actual mandatario.
Toledo, un ex lustrabotas que se convirtió en una exitoso economista, afirmó que las observaciones de la OEA coinciden con las anteriores del Centro Carter y de la Federación de Derechos Humanos, que además exhortaron al gobierno a realizar urgentes cambios en el proceso electoral.
«El gobierno peruano tiene la obligación de mostrar al mundo un proceso electoral transparente», expresó en una gira por el norte del país.
«Me preocupa la debilidad de Perú ante los ojos del mundo, unas elecciones custionadas carecen de legimitidad y eso frena las inversiones extranjeras», remarcó Toledo.
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