Holanda se viste de fiesta para la boda real

Todo está listo para la boda que mañana unirá a la futura reina de Holanda, la argentina Máxima Zorreguieta, y al heredero al trono, Guillermo Alejandro, en una Amsterdam blindada y ante la presencia de la realeza europea.

Los preparativos se realizan desde hace meses para que la boda más romántica y la séptima en la historia de la dinastía Orange –así lo quisieron los futuros cónyuges– se celebre bajo una estricta vigilancia.

Las extremas medidas de seguridad responden a los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos, pero también porque en Holanda nadie olvidó lo sucedido en 1966, cuando en Amsterdam la actual reina Beatriz se casó con Klaus, de origen alemán.

Quince años después del fin de la Segunda Guerra Mundial los holandeses no estaban preparados para olvidar tan pronto y hubo muchos disturbios por las calles de la ciudad.

La ceremonia civil tendrá lugar a las 10.15 (hora local) en el Edificio Beurs van Berlage (antigua sede de la Bolsa) y la religiosa a las 11.30 en la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva), que se celebrará por el rito protestante.

El obispo de Rotterdam obtuvo para Máxima una dispensa vaticana que la exime de casarse por el rito católico.

Más de cuatro mil agentes de Policía estarán presentes –uno cada dos metros– a lo largo de los sugestivos canales de Amsterdam que recorrerá a las 13.00 horas la carroza de oro con Máxima y William para saludar al pueblo.

El carruaje de oro le fue regalado a la princesa Guillermina en su coronación, celebrada en 1898, y sólo puede ser usado por los reyes, mientras que el príncipe puede hacerlo en ocasión de su matrimonio.

A las 13.30 está previsto el saludo desde el balcón del Palacio Real, sobre la plaza Dam, donde fueron retirados todos los carteles publicitarios y reemplazados por paños blancos. El banquete del Palacio Real, al que asistirán alrededor de mil invitados, está fijado a las 18.30.

Las testigos de la ceremonia por parte de la novia son sus íntimas amigas Samanta Deane y Florencia de Coco.

Máxima estará acompañada de sus hermanos y hermanas. Su padre, Jorge Horacio Zorreguieta, desde 1976 a 1981 viceministro de Agricultura durante el régimen militar de Jorge Rafael Videla, desistió de concurrir a la ceremonia, en vistas de que el Parlamento holandés analizaba la posibilidad de prohibírselo.

En consecuencia, la madre de Máxima, María del Carmen Cerruti, tampoco asistirá a la boda de su hija.

En cambio, representantes de casas reales, nobleza y aristocracia, jefes de gobierno, cuerpos diplomáticos, familia y amigos íntimos no faltarán a la cita.

Mientras el príncipe Carlos de Inglaterra partió ya esta mañana rumbo a Holanda, su hermano Eduardo y su esposa Sofía, condes de Wessex, se encuentran en el país, donde anoche acudieron a una velada de gala.

La Casa Real española estará representada por la reina Sofía (el rey Juan Carlos nunca asiste a bodas de herederos), el príncipe heredero Felipe y los duques de Palma, la infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarín.

De la familia real de Mónaco estarán Carolina, acompañada de su marido, Ernst August de Hannover, y su hermano, el príncipe Alberto.

También estará presente la reina Noor de Jordania.

El príncipe heredero de Japón, Naruhito, viajó a Amsterdam sin su esposa, que prefirió permanecer en su país con su pequeña recién nacida, mientras los herederos al trono de Bélgica, Felipe y Matilde, acudieron a Amsterdam con su bebé. *

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