Capturan a líder rebelde en Colombia y estalla otro coche bomba
El director de la Policía Nacional, general Luis Ernesto Gilibert, dijo que después de un operativo de inteligencia fue arrestado Félix Antonio Muñoz, comandante de un frente de guerra de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La detención de Muñoz, conocido con el alias de «Pastor Alape», se produjo el jueves en la ciudad de Puerto Inirida, capital del selvático departamento de Guainia, fronterizo con Venezuela.
Por el jefe rebelde, de 57 años de edad, con treinta de militancia en las FARC y acusado de ataques y secuestros, el gobierno ofreció en 1992 una recompensa de 500.000 dólares.
«Se está desvertebrando la primera organización guerrillera en todo el mundo, teniendo en cuenta la importancia y las actividades terroristas que este hombre realizaba en el país», aseguró Gilibert en conferencia de prensa.
El oficial sostuvo que el rebelde era uno de los hombres de confianza de Manuel Marulanda, alias «Tirofijo», y de Jorge Briceño, alias «El Mono Jojoy», los dos más importantes líderes de las FARC, el grupo guerrillero activo más antiguo y numeroso del hemisferio con 17.000 combatientes.
La captura se produjo después de una reciente escalada de ataques de esa guerrilla contra las fuerzas militares y la infraestructura eléctrica y de carreteras, que dejó en las últimas dos semanas un centenar de muertos entre civiles, militares y rebeldes, además de millonarias pérdidas.
Las FARC desataron la escalada de ataques pese a que el 20 de enero se comprometieron con el gobierno a comenzar a discutir de inmediato una tregua con cese de fuegos y hostilidades y a lograr acuerdos en esa materia a más tardar el próximo 7 de abril.
Por otra parte, un vehículo cargado con treinta kilos de dinamita estalló el viernes en la madrugada en un sector industrial y comercial de la ciudad de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, en el nororiente del país.
El estallido destruyó edificaciones en unos cien metros a la redonda, desató un incendio en un local, desprendió puertas y ventanas, pero por fortuna no provocó muertos ni heridos, dijo el comandante regional de la Policía, coronel Carlos Alberto Barragán.
El oficial atribuyó el ataque al Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo rebelde del país que el jueves concluyó un encuentro de tres días con el gobierno de Colombia en Cuba, en un esfuerzo por iniciar una negociación formal de paz como la que mantiene el ejecutivo con las FARC desde 1999.
Pero la reunión terminó sin acuerdos concretos. El ELN, integrado por cinco mil combatientes, ataca frecuentemente la infraestructura petrolera y energética del país. *
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