Destituyen a cúpula policial paraguaya por caso de tortura
El comisario general Sixto Mauro Ramírez fue designado como nuevo comandante de la Policía, en reemplazo de Blas Chamorro; y Andrés César Núñez sustituyó como subcomandante a Carlos Fidel Alsina.
También fue reemplazado el jefe de investigación de delitos, comisario general Roberto González, por el comisario principal Arístides Cabral.
Hasta el momento, el ministro del Interior, Julio Fanego, permanecía en su cargo, a pesar de que arrecian los reclamos para que renuncie. El vocero presidencial, Jaime Bestard, dijo en la noche de ayer que el presidente Luis González Macchi le ofreció el cargo de Fanego, pero que él lo rechazó. Esto fue entendido como una señal de que la destitución del ministro ya era un hecho.
Sin embargo, hoy el mismo Bestard afirmó que «el presidente lo confirmó en el cargo» (a Fanego). Los políticos secuestrados son el fundador y líder del Movimiento Patria Libre, Juan Arrom, y el dirigente Anuncio Martí, actualmente internados en un sanatorio y con diagnóstico médico de graves lesiones físicas.
Sobre ambos pesaba una orden de detención y estaban siendo buscados como presuntos participantes del secuestro de María Edith de Debernardi (43), esposa de un acaudalado empresario, quien admitió haber pagado un millón de dólares para liberarla tras 63 días de secuestro.
Unas dos mil personas realizaron anoche una manifestación en el centro de Asunción, condenando la reaparición del «terrorismo de Estado» propio de la dictadura de Alfredo Stroessner, derrocado en 1989.
Los manifestantes lanzaron acusaciones y condenas contra «este gobierno bandido», al que acusaron de estar compuesto «con reciclados del régimen corrupto y corruptor del stroenismo».
Arrom acusó por la radioemisora Ãandutí a González Macchi y a Fanego de conocer que él y Martí estaban detenidos. Acusó incluso al ministro del Interior de haberle hablado por teléfono para ofrecerle dinero y su libertad a cambio de involucrar en el secuestro de Debernardi a conocidos empresarios y políticos opositores al gobierno.
El influyente titular del gobernante Partido Colorado, Nicanor Duarte, agravó la situación del gobierno cuando declaró que «personas vinculadas al poder» estarían involucradas en el caso del secuestro de los políticos.
La reaparición de Arrom y Martí colocó a la Policía y a los fiscales judiciales ante una situación de virtual fracaso en la investigación del secuestro de Debernardi, mientras Fanego insinuó que el caso que envolvió a ambos políticos forma parte de un «montaje».
En medio de este clima de estupor y repudio por el resurgimiento del secuestro y torturas, y de la confusión reinante sobre el caso, no faltaron las versiones en fuentes políticas indicando que los últimos sucesos forman parte de una lucha de poder dentro de grupos del propio gobierno. *
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