Decidido a llevar la guerra hasta el final
Grozny, AFP
Combates esporádicos proseguían este martes en Chechenia, donde el ejército ruso es hostigado por los rebeldes independentistas, mientras el presidente ruso Vladimir Putin parece decidido a llevar hasta el final la guerra de Chechenia.
La continuación de las operaciones militares en Chechenia fue discutida en el Kremlin entre Vladimir Putin y su ministro de Defensa, Igor Sergueiev, indicó este último, sin precisar detalles.
Al mismo tiempo, el Kremlin indicó que Putin confirmó en el cargo al mariscal Igor Sergueiev (62 años), a pesar de haber sobrepasado el límite de edad. A partir de los 60 años, generales y mariscales deben ser ratificados por el presidente cada año, según la ley rusa.
La posibilidad de que Chechenia pase a administración directa del Kremlin, fue nuevamente evocada el martes, según una fuente presidencial citada por Interfax. Putin ya había sugerido antes de las elecciones aplicar tal medida durante un período de dos años.
Sobre el terreno, una fuente militar rusa en Grozny informó que «un grupo importante de combatientes» independentistas logró establecerse en la capital chechena, reducida a ruinas y que teóricamente está en poder de los rusos desde hace varias semanas.
El Kremlin no confirmó esta información pero reconoció que se observó «un incremento de la población masculina» en Grozny, donde se produjeron «tiroteos esporádicos por la noche».
Según la agencia Interfax, un puesto ruso fue atacado el lunes en Grozny con lanza-granadas y armas automáticas. Un oficial de las fuerzas de élite del ministerio del Interior ruso (Omon) fue muerto y otro resultó herido.
Un policía resultó herido el lunes cuando un blindado hizo estallar una mina plantada por los rebeldes en Yugurty (sureste), indicó el consejero del Kremlin, Serguei Iastriembski.
Por otra parte, una fuente militar chechena afirmó a la AFP que un convoy ruso cayó en una emboscada en la región al sudeste de Grozny, cerca de la aldea de Mairtup.
«Los rusos sufrieron grandes pérdidas», dijo esta fuente, sin dar detalles.
Por contra, Iastriembski afirmó que no se observó «ningún ataque, ningún disparo» en Mairtup.
En las montañas del sudeste, donde el estado mayor federal afirma desde hace semanas que ha «limpiado» los últimos focos de resistencia, los soldados se enfrentaban a unos 1.500 guerrilleros chechenos en la pequeña localidad de Tsentoroi, por tercer día consecutivo, indicó la agencia AVN de informaciones militares.
La artillería y la aviación rusas bombardearon el martes grupos de insurgentes replegados en los desfiladeros de Argún (sur), agregó AVN, citando a fuentes del comando militar ruso.
Una operación contra los rebeldes estaba también en curso en Aljazurovo (sur de Grozny), según la televisión rusa ORT. Una veintena de combatientes chechenos resultaron muertos o heridos cerca de Benoi (sur) en las últimas 24 horas, según el general Alexandre Baranov, citado por Interfax.
La aviación efectuó más de 120 misiones en Chechenia durante las últimas 24 horas, bombardeando las posiciones chechenas, destruyendo un vehículo blindado y dispersando minas en los caminos utilizados por los rebeldes, precisó la misma fuente.
La operación militar en Chechenia continuará hasta su fin, reiteró el lunes Vladimir Putin, haciendo caso omiso de las presiones internacionales de los líderes occidentales desde que comenzó la operación terrestre, el 1º de octubre de 1999. Según un sondeo de la Agencia de investigaciones políticas regionales (ARPI), un 52% de los rusos espera una larga guerra de guerrillas en Chechenia.
El lunes, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, llamó por teléfono a Putin para felicitarlo por su elección. Pero también exhortó al nuevo amo del Kremlin a autorizar «investigaciones imparciales sobre las violaciones señaladas».
Compartí tu opinión con toda la comunidad