El millonario saudita habría fallecido por causas naturales a mediados de diciembre

Versión talibán confirmó la muerte de Bin Laden

La versión fue lanzada por fuentes talibán citadas hoy por medios paquistaníes, mientras desde Kabul, donde en el día de navidad se jugó el primer partido de fútbol en muchos años frente a 3.500 espectadores, no se produjo ninguna confirmación.

Según una radio local, quien confirmó la muerte de Bin Laden –una hipótesis manejada ya por los norteamericanos y por el propio presidente de Pakistán, Parvez Musharraf– habría sido un prisionero.

Para el Pakistan Observer, en cambio, la noticia provino de seguidores del líder de Al Qaeda aún libres.

El relato de estas últimas fuentes insiste en que Bin Laden habría muerto en su casa víctima de una enfermedad pulmonar tal vez agravada por complicaciones cardíacas, pero con ánimo»fuerte y sereno».

Más aún, mientras los norteamericanos bombardeaban furiosamente la zona, el «enemigo número uno» de Estados Unidos habría recibido incluso la visita de algunos familiares, seguidores y hasta de una de sus cuatro mujeres, dejándoles a éstos un último mensaje.

«No tengo remordimientos», habría dicho el líder saudita, invitando a los musulmanes a seguir luchando con todas sus fuerzas y confiando en la «recompensa de Dios».

Bin Laden, siempre según estas fuentes, habría sido sepultado y la tierra nivelada cuidadosamente sobre la tumba en el respeto de la tradición wahabita y con el fin de no permitir nunca su individualización de parte de los «infieles».

La información sin embargo no parece convencer a Estados Unidos que, según informaciones de prensa, estaría preparando una nueva operación de ataque y minucioso estudio de la región de Tora Bora.

Una operación que podría comenzar en las próximas horas después de los festejos de hoy en el frente y de la relativa calma navideña, alterada sólo por un rebelión de 10 milicianos de Al Qaeda internados en el hospital de Kandahar,.

Algunas informaciones sobre la suerte de Bin Laden, antes de los nuevos ataques, podrían provenir de Awal Gul, un jefe guerrillero afgano vinculado a Al Qaeda, quien fue detenido.

Awal Gul, comandante de una unidad afgana de Jalalabad, fue arrestado el domingo por hombres de Hazrat Ali, el jefe de seguridad de Nagarhar, la provincia donde se encuentra la zona de Tora Bora, informó hoy la agencia de noticias Afghan islamicpress (AIP), con sede en Pakistán.

«Awal Gul fue arrestado porque es sospechoso de haber proporcionado ayuda a las fuerzas de Al Qaeda», informó AIP.

El arresto fue confirmado por el comandante Haji Zaman, que junto con Hazrat Ali ha conducido una dura lucha contra las instalaciones subterráneas de Al Qaeda en las montañas de ToraBora.

Mientras continúan la lucha contra el terrorismo y la búsqueda de Bin Laden, miles de pobladores de Kabul volvieron a disfrutar de un clásico de fútbol en un estadio deportivo, el lugar que los talibán empleaban para realizar las ejecuciones públicas.

Aunque ya se se habían disputado algunos encuentros después de la caída talibán seis semanas atrás, hoy se jugó el primer clásico entre las mejores escuadras del campeonato afgano y de la capital: Sabawoon y Miwand.

En pleno régimen talibán, entre el primer y segundo tiempo del partido, no faltaban los camiones que llegaban cargados de prisioneros que eran primeramente exhibidos antes de ser ejecutados, a golpes de metralla o ahorcados. *

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