Senador de EEUU a favor de atacar a Saddam Hussein

Bruno Marolo

Mientras en Estados Unidos se están viviendo tiempos de elecciones, Irak podría transformarse en el centro de otra guerra internacional.

Tren Lott, el jefe del Partido Republicano norteamericano, que tiene la mayoría absoluta en el Congreso, propuso «acciones militares» contra el Irak de Saddam Hussein y sus aliados sudaneses.

Los servicios secretos señalaron por su parte que Irak abrió en territorio sudanés una instalación para la producción de misiles, con tecnologúa sudcoreana.

«Si esto es verdad –declaró Lott–, debemos estar preparados para actuar. Quiero decir, actuar militarmente».

Las palabras del senador republicano adquieren un peso aún mayor porque en sus posiciones se alineó el mayor especialista en recursos militares iraquí, Richard Butler, el ex jefe de inspectores de Naciones Unidas en Irak, expulsado por el gobierno de Saddam Hussein por ser demasiado curioso.

«Los iraquíes –declaró Butler a la red televisiva NBC– nos están probando: están tratando de construir misiles de largo alcance. Sería completamente loco ilusionarse con que no recomenzaron la producción de cohetes con cabezas químicas y biológicas para estos misiles».

El señalamiento efectuado por los servicios secretos es del dominio público gracias a una publicación de William Safire, uno de los periodistas más conocidos del New York Times.

Según Safire, una fábrica de misiles balísticos está en construcción en Khartum, la capital de Sudán. La obra está a cargo de técnicos norcoreanos con financiamientos de 475 millones de dólares obtenidos de Irak.

Seis meses atrás, el espionaje norteamericano había descubierto que Corea del Norte estaba tratando la venta a Sudán de una instalación para la producción de misiles SCUD de largo alcance.

En un primer tiempo, el informe fue recibido con incredulidad en Washington, porque Sudán, arruinado por la guerra civil, no tenía dinero para comprar misiles y, por otra parte, seguramente no sabría cómo utilizarlos contra la guerrilla.

Ahora, según Safire, se determinó que la cuenta para la construcción del establecimiento es pagada por Irak, país al que está destinada toda la producción. «Esto explica –afirmó el ex inspector de la ONU Richard Butler– por qué Irak no aceptó jamás destruir 500 toneladas de combustible del tipo del utilizado por los SCUD».

La amenaza de guerra está aún presente y ningún político norteamericano podría permitirse ignorarla mientras se acercan las elecciones.

«Creo –declaró el senador Lott– que tenemos que prepararnos para acciones muy agresivas».

Debemos pedir a nuestros aliados, comprendida Rusia, que se unan a nosotros.

Contra Irak y Sudán se prepara quizás una nueva cruzada internacional, dijo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje