Israel, escéptico, pide actos concretos y no declaraciones
El llamamiento sin precedentes de Yasser Arafat el domingo al cese de «todas las operaciones armadas» contra Israel y a una reanudación «inmediata» de las negociaciones no parece haber cambiado el recelo visceral del Estado hebreo hacia el presidente palestino.
Mientras el tono de las reacciones en el entorno del primer ministro israelí, Ariel Sharon, líder de la derecha nacionalista, se mantuvo firme, el del jefe de la diplomacia, el laborista Shimon Peres, es más matizado.
«Israel debe conceder unos días a los palestinos para demostrar su seriedad y llegar a un alto el fuego», dijo Peres a la radio israelí.
La víspera, sin embargo, en una primera reacción al discurso de Arafat, Peres parecía alinearse con la posición de los allegados de Sharon.
«No es el discurso lo que cuenta, sino lo que se haga o no en el terreno, lo que nos permitirá establecer si hay verdaderamente un viraje estratégico decisivo» en la posición del presidente palestino, afirmó.
En un discurso televisado, Arafat llamó solemnemente el domingo a un cese total e inmediato de «todas las operaciones armadas» contra Israel, principalmente de los ataques suicidas y los disparos de mortero, y a una reanudación «inmediata» de las negociaciones de paz con el Estado hebreo.
«Las palabras no son suficientes. Se necesitan actos», afirmó Raanan Gissin, portavoz de Sharon, reaccionando en caliente el domingo por la noche al discurso del presidente palestino.
La prensa israelí coincidió unánimemente con esta posición.
«Actos, no palabras», tituló a toda página el diario Maariv.
«El discurso de Arafat: palabras al aire», señaló en portada el diario Yediot Aharonot, subrayando que, justo después del llamamiento del presidente palestino al cese de «todas las operaciones armadas», un obús fue disparado sobre una colonia judía en la franja de Gaza.
Esta información fue sin embargo desmentida por el jefe de la seguridad pública en ese territorio, el general Abdelrazek Al Majaida, quien estimó que este anuncio buscaba justificar «la escalada y la agresión militar» de Israel.
Arafat «tiene la lista» y «debería dejar de pronunciar discursos y hacer sólo lo que tiene que hacer, y entonces podría volver a ser un factor que podemos tener en cuenta», declaró Gissin. *
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