Pollo congelado y maíz rompen el paréntesis comercial de 40 años entre la isla y los norteamericanos

Arribó a Cuba primer cargamento de alimentos comprados en EEUU

El portacontenedores llegó a la bahía habanera a las 11H50 local (16H50 GMT), mientras en el muelle lo esperaban sonrientes empresarios norteamericanos y algunos funcionarios cubanos.

La nave cargó en Gulfport, Misisipí, y zarpó el sábado con unos 20 contenedores de pollo congelado, entrando a puerto cubano antes que el carguero «Ikán Mazatlán», que emprendió viaje a la isla el viernes desde Nueva Orleans y también es esperado este día, con 24.000 toneladas de maíz.

La insólita operación comercial está autorizada por la administración de George W. Bush y es pagada al contado por la empresa pública cubana Alimport.

Siguiendo la tónica de «discreción total» con que el gobierno cubano enfoca esta operación comercial, los periódicos de la isla no han hecho referencia alguna al acontecimiento este domingo y el «Express» atravesó la bahía como un barco más de los que tocan diariamente el principal puerto del país.

El carguero transportó 500 toneladas de pollo por un valor aproximado a 300.000 dólares, en un acontecimiento «excepcional» porque el embargo norteamericano de más de 40 años a Cuba «sigue en pie», según dijo a la prensa en el muelle habanero Pedro Alvarez, presidente de Alimport.

Fuentes empresariales norteamericanas, por otra parte, indicaron que el segundo barco, el «Ikán Mazatlán» debe «llegar en corto tiempo» a la capital cubana este mismo día y que en «la tarde se responderá a preguntas de la prensa».

El «Ikán Mazatlán» viaja con un cargamento de maíz (comestible y para pienso) valorado en 2,2 millones de dólares, que fue comprado por Alimport al consorcio norteamericano Archer Daniels Midland Company (ADMC).

Este es un acontecimiento «histórico», dijo el gobernador del estado de Illinois, George Ryan, al despedir a ese portacontenedores en Nueva Orleans, puerto-eje en el intercambio comercial de Cuba y Estados Unidos hasta el triunfo de la revolución del Fidel Castro en 1959.

Ryan representa a un sector de políticos y empresarios norteamericanos que promueve en Estados Unidos la reanudación del «comercio libre» entre los dos países.

Funcionarios del departamento de Estado han dicho en Washington que «no hay levantamiento del embargo» y que «las preocupaciones estadounidenses sobre Cuba son las mismas».

La operación comercial entre Cuba y Estados Unidos fue desencadenada por el huracán Michelle, que el 4 de noviembre pasado afectó a buena parte de la isla ocasionando pérdidas multimillonarias.

Luego del desastre natural, Washington sorpresivamente ofreció ayuda humanitaria a la isla, a lo que La Habana respondió con la solicitud de adquirir en ese país, «por una sola vez», bienes que serían «pagados al contado» para reponer las «reservas estatales» puestas a disposición de los afectados.

En medios empresariales norteamericanos se estima en cerca de 30 millones de dólares el costo total de lo pactado hasta ahora con la empresa cubana Alimport.

Funcionarios de Alimport comentaron que la «operación total» que se negocia con empresas norteamericanas bordea las «200.000 toneladas» y los productos contratados hasta ahora son, entre otros, maíz, soya, trigo y arroz.

Empresarios de Estados Unidos consideran que con una población superior a los 11 millones de habitantes, Cuba es un mercado atractivo situado a unos 140 km al sur de la Florida y a 45 minutos de vuelo en avión comercial desde Miami.

Cuba importó bienes agrícolas por 750 millones de dólares en 2000, surtiéndose de los distantes mercados de Francia, Canadá, Argentina, Brasil, Nueva Zelanda, Vietnam y China. Estados Unidos mantiene rotas sus relaciones con Cuba desde el 3 de enero de 1961 y desde ese año el comercio bilateral dejó prácticamente de existir, aunque el embargo norteamericano fue oficialmente decretado el 3 de marzo de 1962. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje