Milicia antitalibán anunció la caída de Al Qaeda pero no de Bin Laden
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, estimó el domingo que la red Al Qaeda parecía vencida en Afganistán, a pesar de que subsisten algunos focos de resistencia dispersos en el territorio.
A pesar de ello, aviones norteamericanos reanudaron este domingo sus bombardeos en las montañas del este de Afganistán, tras una pausa de algunas horas, pese al anuncio de fuerzas antitalibanes de que habían desmantelado a Al Qaeda en esa región, constató la AFP.
El comandante afgano anti-talibán Haji Mohamad Zaman había anunciado que la zona de Tora Bora estaba «limpia» de miembros de la red Al Qaeda, 200 de cuyos militantes habrían muerto.
También aseguró que Bin Laden no estaba en Tora Bora.
La búsqueda en la red subterránea de cuevas y galerías de las montañas de Tora Bora, último refugio del jefe de Al Qaeda, a quien Washington quiere capturar «muerto o vivo», parece que no dio resultado.
La última batalla de Al Qaeda en Afganistán tuvo lugar en el mismo momento en el que el secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, realizó una visita relámpago a la base aérea de Bagram, situada 50 km al norte de Kabul. Las operaciones en Tora Bora representaron la última batalla de la campaña militar norteamericana que empezó el pasado 7 de octubre en Afganistán. Los talibanes hicieron de ese país el santuario de Bin Laden, considerado por Washington como el responsable de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, que causaron 3.251 muertos. La huida de Bin Laden podría ser considerada como un revés para Washington, sobre todo después de la emoción suscitada en Estados Unidos por la difusión el jueves por el Pentágono de una cinta de video en la que el multimillonario de origen saudita aparece vanagloriándose, en tono jovial, de haber organizado los atentados del 11 de septiembre.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, subrayó el viernes que si Bin Laden lograba escapar esta vez, la persecución continuaría. «No sé si lo atraparemos mañana, en un mes o en un año. No lo sé, pero lo atraparemos», aseguró.
«Hemos limpiado nuestra tierra de (la gente) de Al Qaeda», declaró el jefe militar de la provincia de Nangarhar, el comandante Haji Mohamad Zamán, uno de los tres comandantes afganos que dirigió las operaciones conjuntas contra la red de Osama bin Laden en la zona de Tora Bora en las últimas dos semanas.
Ese comandante declaró que las fuerzas locales afganas mataron «a unas 200 personas del grupo Al Qaeda» y capturaron a 25, pero admitió que una parte de los combatientes pudo escapar hacia el vecino Pakistán.
Preguntado sobre la eventual presencia de el jefe de Al Qaeda en Tora Bora, Zamán aseguró que «Bin Laden no está aquí».
Responsables militares norteamericanos pensaban hace unos días que Bin Laden podía continuar escondido en Tora Bora.
El viernes la agencia Afghan Islamic Press (AIP), basada en Pakistán, y que en las últimas semanas mantuvo contactos regulares con los talibanes, anunció que Bin Laden ya no estaba en Tora Bora. Esa agencia trató de reconstruir los desplazamientos del jefe de Al Qaeda desde la caída de Kabul. Bin Laden estaba en Jalalabad (este) el 12 de noviembre, cuando huyeron los talibanes. Después se dirigió a Tora Bora, y se ocultó en unas cuevas, pero el 25 o el 26 de noviembre escapó hacia un destino desconocido, según esa agencia.
A finales de noviembre, el ministro de Relaciones Exteriores de la Alianza del Norte, Abdulá Abdulá, declaró desde Kabul que Bin Laden se escondía en el sur del país, y no en el este.
«Se acabó. Este (domingo) es el último día de Al Qaeda en Afganistán», subrayó el comandante Zamán, refiriéndose a las operaciones militares en Tora Bora.
Las fuerzas de la shura (consejo) del este, que controlan la zona de Jalalabad desde la huida de los talibanes, lanzaron la ofensiva en Tora Bora a primeros de diciembre. La aviación norteamericana participó bombardeando de forma intensa y constante las montañas de la zona, mientras que fuerzas especiales norteamericanas y británicas se desplegaron junto a los combatientes antitalibanes afganos. Por otro lado, James Dobbins, enviado especial del Gobierno norteamericano a Afganistán, llegó a Kabul el domingo por la mañana. Dobbins, que hará las veces de embajador de Estados Unidos en Kabul, presidirá el lunes la ceremonia de «izar la bandera» en la embajada, la primera vez que la insignia estadounidense ondeará en la legación desde 1989.
En el sur de Afganistán, los Marines están habilitando un campo de prisioneros para acoger cerca de 300 presuntos miembros de Al Qaeda.
Tres marines resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, mientras desminaban la zona del aeropuerto de Kandahar (sur de Afganistán), informaron fuentes militares estadounidenses.
Las tropas norteamericanas tomaron el control de ese aeropuerto el viernes.
Las medidas adoptadas para cerrar totalmente la frontera afgano-paquistaní no impidió la huida de algunos hombres de Al Qaeda.
Las autoridades paquistaníes detuvieron a 31 combatientes de la organización de Bin Laden que escaparon de los combates en Afganistán, informaron el domingo varios periódicos paquistaníes.
Esos hombres, en su mayor parte jóvenes yemenitas, fueron capturados en la zona tribal de Kurram, después de haber cruzado la frontera paquistaní procedentes de Tora Bora, indicó el periódico The News.
Asimismo, cuatro combatientes islamistas extranjeros, heridos en la región de Jost (este de Afganistán) estaban ingresados en el hospital de Peshawar (oeste de Pakistán). *
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