Unos 2.500 miembros de Al Qaeda están en libertad
ISLAMABAD, AFP
«Hay informaciones creíbles según las cuales uno de los principales asociados de Bin Laden abandonó la guerra de Afganistán en los últimos días con instrucciones específicas para las células de Al Qaeda por todo el mundo», declaró al diario un oficial de los servicios secretos paquistaníes, que interrogó recientemente a miembros de Al Qaeda a su llegada a Pakistán.
Después de más de diez años, unas 20.000 personas, en su mayoría árabes habrían pasado por Pakistán para enrolarse en diferentes organizaciones combatientes con base en Afganistán, 5.000 de las cuales habrían pasado con éxito las pruebas y entrevistas para convertirse en miembros de Al Qaeda y habrían jurado fidelidad al fundamentalista islámico Osama bin Laden.
Las cifras fueron establecidas en base a las entradas y salidas de Pakistán calculadas por las aduanas, informó bajo anonimato el responsable de los servicios secretos citado por el diario.
«Osama recibía en audiencia a cada uno de los fieles que habían prestado juramento aunque no les decía nada sobre misiones específicas», declaró este responsable al diario paquistaní The News.
«En los últimos días, al menos 50 árabes fueron arrestados por las autoridades paquistaníes cuando cruzaron la frontera procedentes de Afganistán en las provincias de la Frontera Noroeste (NWFP) y de Baluchistán» (sudoeste), informó este diario.
Al Qaeda (La base), está acusada por Estados Unidos de estar tras los atentados del 11 de setiembre en Nueva York y Washington, así como los de las embajadas norteamericanas de Kenia y Tanzania en agosto de 1998.
La red tiene ramificaciones en todo el mundo y una financiación aparentemente ilimitada.
Su principal objetivo es la guerra santa contra Estados Unidos y su núcleo está formado por varios miles de antiguos mujaidines, ex combatientes contra la ocupación soviética de Afganistán (1979-89), que hoy actúan desde Bosnia hasta Tadjikistán.
Sus orígenes se remontan a los últimos años de la presencia del Ejército Rojo en Afganistán, donde Bin Laden consolidó su visión de una unión de los musulmanes en torno a la lucha contra las potencias occidentales y sus aliados del mundo islámico, considerados «traidores».
Marines preparan un campo de detención
Los infantes de marina estadounidenses están preparando el aeropuerto de Kandahar (sur) para recibir a 300 presos de Al Qaeda que deben rendirse o ser capturados en las montañas de Tora Bora (este), informó un oficial ayer sábado.
Las fuerzas estadounidenses están preparándose para «recibir a los prisioneros de Tora Bora y construyendo un espacio para ellos» en el aeropuerto de Kandahar, en manos de fuerzas estadounidenses desde el viernes, dijo bajo anonimato este oficial.
Añadió que la construcción que preparan podría albergar a «entre 100 y 300 prisioneros» y sostuvo que los hombres de Al Qaeda se rendirán o serán capturados.
Sin embargo, un comandante afgano de la región de Tora Bora, Mohammad Palawan, dijo que los 300 milicianos de Al Qaeda que habían prometido entregarse por la mañana no lo hicieron.
Además, 19 expertos militares y civiles norteamericanos llegaron el viernes por la noche a Kandahar para investigar la eventual presencia de armas nucleares, químicas y biológicas, anunció ayer un oficial.
La llegada se produce tras el descubrimiento de «municiones con inscripciones extrañas», documentación y correos electrónicos cerca del aeropuerto de Kandahar, explicó el oficial que exigió el anonimato.
Precisó que no se ha podido establecer un vínculo definitivo entre el hallazgo y la existencia de armas de destrucción masiva.
El equipo llegó a Kabul el jueves, de ahí fue a Campo Rhino y luego el viernes a Kandahar, explicó.
Los vuelos de helicópteros norteamericanos en el aeropuerto de Kandahar se reanudaron la noche del viernes al sábado, indicaron oficiales estadounidenses, después de una falsa alarma.
El restablecimiento se produjo después de que los militares estadounidenses comprobasen que una batería de misiles antiaérea de las inmediaciones estaba en manos de combatientes de afganos aliados de Estados Unidos, precisaron.
«Los vuelos se han reanudado», dijo a los periodistas un portavoz de los marines, el comandante Chris Hughes.
El oficial señaló que un puesto de misiles tierra-aire, en manos anteriormente de combatientes talibanes o del grupo Al Qaeda, había dejado de ser considerado una «amenaza» al confirmarse que había pasado a «los aliados».
«Este material, antes en manos de Al Qaeda está ahora en manos de fuerzas amigas.
De todos modos, esperábamos la confirmación de que no iban a dispararnos», añadió. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad