Tensión económica y política en Argentina

Crece la protesta; hoy huelga general de 24 horas

ISIDORO GILBERT

 

«Queremos la libre disposición de nuestros salarios y el cambio del rumbo de la economía» es, en síntesis, la consigna clave de la huelga. Aunque no se proclama, se reclama que Domingo Cavallo se vaya a su casa. Por lo pronto, los dirigentes sindicales han pedido al «nuevo Parlamento» que le retiren a Cavallo los poderes especiales que se le otorgaron en marzo.

El descontento se ha generalizado en la mayoría de los sectores. El recurso imaginado por Cavallo para evitar la fuga de los depósitos de los bancos afecta a los asalariados que pueden disponer, en efectivo, de sólo mil dólares por mes, aunque sus asignaciones sean mayores: sólo el 15% del total gana más, según las estadísticas.

Daña especialmente al vasto sector informal de la economía, forzado a «blanquearse» en un lapso tan rápido, al igual que a la mediana y pequeña empresa.

El sistema informático entró en colapso haciendo ilusoria la posibilidad de utilizar los depósitos por medio de las tarjetas de débito o de crédito y ni qué hablar por el camino de transferir fondos de una cuenta a otra.

De hecho, la realidad de los negocios de los pequeños y medianos comerciantes que, por la prolongada recesión de más de 40 meses ya registraban caídas impresionantes de las ventas, es estos días mucho más dura.

No hay estadísticas sobre nuevos despidos pero de la lectura de los diarios se puede colegir que son importantes.

La «bancarizacion», este sistema compulsivo para blanquear la economía, llegó como recurso desesperado cuando huyeron ‘ante los ojos impávidos de las autoridades’ para unos, ‘cómplices’ para el resto, miles de millones de dólares, de depósitos y de reservas.

La caída de la recaudación, consecuencia del parate en la economía, determina que el gobierno no gire a los bancos fondos para pagarle a los jubilados, pese a las promesas de Cavallo de que serían los primeros en cobrar sus remuneraciones.

Crece la ira

Si en los primeros días el estupor y la disciplina promovieron largas colas para buscar incorporarse a las nuevas modalidades con bancos impotentes para afrontar semejante desafío, ahora el descontento comienza a transformarse en escenas de bronca y tensión. La tensión social «lleva a la explosión, que no estallará en Manhattan, sino sobre las instituciones», se dijo en la tribuna de la CGT (Moyano).

Hubo cortes de calles en numerosos barrios por parte de pequeños comerciantes, unidas a cacerolazos o quema de neumáticos.

Los «piqueteros» (desocupados organizados) bloquearon accesos a la Capital Federal.

Las concentraciones más notables las promovieron por un lado la rama de la CGT que dirige el camionero Hugo Moyano, frente al Parlamento, y la otra, la Central de Trabajadores Argentinos y corrientes clasistas con una marcha y concentración sobre la histórica Plaza de Mayo.

La CTA promueve este fin de semana una consulta popular por un seguro de desempleo al que atribuye condiciones para activar la demanda y, políticamente, dar un objetivo de participación no sólo a desocupados y trabajadores sino a las capas medias irritadas.

La CGT de Rodolfo Daer (oficial) no quiso sumarse a ninguna demostración porque mantiene esperanzas de poder participar de la mesa del consenso que Fernando de la Rúa negocia con dificultades para lograr un presupuesto sin déficit y otras medidas.

Estas son reclamadas por el FMI para destrabar un crédito por 1.260 millones de dólares, importante para afrontar pagos de deudas que vencen pero sobre todo como señal de que un programa económico con respaldo político puede ser exhibido por el gobierno ante los organismos internacionales de crédito cuando comiencen las negociaciones para canjear la parte de la deuda externa en manos de acreedores extranjeros.

De la Rúa personalmente ha mantenido reuniones con los gobernadores peronistas de las provincias más pequeñas, pero no ha tenido éxito en sumarlas a su propuesta.

Trasfondo político

Además debió oír ayer, de boca del gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, una fuerte crítica a su gestión y la descripción de un panorama económico y social desolador en un acto donde se inauguraba un centro tecnológico.

Ruckauf reclamó un programa de consenso diferente al actual que pueda mantenerse por una década y no solamente reunirse para la foto.

Sectores del gobierno están convencidos que Ruckauf se propone atizar la situación para provocar el relevo del ministro de Economía y eventualmente del propio Presidente por vía del Parlamento. Para las autoridades la movilización alentada por el camionero Moyano atiende a ese objetivo. Desde la tribuna de la CGT tronaron: «La única confabulación es la de los banqueros».

De la Rúa hoy mantendrá una conferencia con el ex presidente Carlos Menem para atraerlo al gran acuerdo. Para el Partido Socialista Democrático, se busca blanquear al ex presidente con «propósitos inconfesables».

Menem mantuvo una entrevista con el jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni, donde el papel de los militares en esa crisis estuvo en la agenda.

Es la primera vez en mucho tiempo que el alto mando militar abre la boca para promoverse como uno de los protagonistas para la solución política de la crisis.

«La única concertación se hace con el pueblo. Que no se equivoquen las aves de rapiña que pretenden hablar en nombre del pueblo», subrayó en su breve discurso el camionero Moyano. Pareció que se refería al ex presidente que no deja de calificarse como «águila». *

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