Atentados mortales contra objetivos israelíes en territorios ocupados
Las Brigadas Ezzedin al-Qassam, el brazo armado de Hamas, reivindicaron el ataque contra un autobús que causó ocho muertos israelíes en Cisjordania, en una comunicación telefónica con Al-Manar, el canal de televisión del grupo libanés Hezbolá.
Israel inmediatamente responsabilizó a la Autoridad Palestina de Yasser Arafat de los «ataques terroristas» y afirmó que «encontrará con toda seguridad los medios de responder».
La Autoridad Palestina condenó los atentados palestinos en un comunicado oficial.
El gabinete israelí de seguridad fue convocado de urgencia en la noche de ayer miércoles para examinar la respuesta al mortífero ataque, indicó la Presidencia del Consejo.
Cazas F-16 israelíes sobrevolaban ayer miércoles por la noche la ciudad de Naplusa en Cisjordania después de los ataques, indicaron testigos.
La Casa Blanca llamó a Arafat a tomar todas las medidas posibles para poner fin a los ataques contra Israel.
Esta escalada de violencia, que se produce un día después de los mortales ataques israelíes contra un edificio de la seguridad palestina en la franja de Gaza, se producen cuando Estados Unidos y Europa tratan de lograr una tregua.
En Cisjordania, ocho israelíes murieron y 25 resultaron heridos en un ataque palestino contra un autobús cerca de la colonia judía Emmanuel, entre las ciudades autónomas palestinas de Kalkiliya y Naplusa, indicó a la AFP un portavoz del ejército.
Se trata del ataque más sangriento en territorio palestino ocupado desde el inicio de la segunda Intifada, en setiembre de 2000.
Poco después del atentado contra el autobús un palestino murió en un tiroteo con soldados israelíes en el norte de Cisjordania, señaló un portavoz militar.
El ejército no precisó la identidad del palestino muerto, que según la radio militar era el principal autor del ataque contra el autobús israelí.
Estaba emboscado en una colina que domina el sector del atentado, entre las ciudades palestinas autónomas de Naplusa y Kalkiliya, según la misma fuente.
Según fuentes de los colonos, el ataque comenzó con la explosión de un artefacto de fuerte potencia colocado al lado de la carretera. Los agresores después abrieron fuego con arma automática, antes de lanzar granadas contra el vehículo.
El autobús, que no estaba blindado, iba de Beni Brak, un barrio ultraortodoxo de Tel Aviv, a Emmanuel, añadieron.
En la franja de Gaza, dos kamikazes palestinos hicieron explotar las cargas que transportaban, hiriendo al menos a cuatro personas, en una colonia del asentamiento de Gush Katif, según la seguridad palestina y el ejército israelí.
Los dos kamikazes cometieron estos atentados con pocos minutos de intervalo cerca de un hotel, el Palm Beach, según una fuente de la seguridad palestina.
Una carga colocada cerca del hotel explotó poco después del primer atentado, según la fuente palestina que citaba informaciones comunicadas por el ejército israelí.
El ejército israelí confirmó que dos atentados suicidas habían tenido lugar en Gush Katif, sin dar más precisiones.
Sus decesos elevan a 1.082 el número de personas muertas desde el inicio de la Intifada el 28 de setiembre de 2000, de los que 828 eran palestinos y 231 israelíes.
El martes por la noche, cuatro palestinos murieron en ataques de helicópteros israelíes contra un edificio de la seguridad palestina en Jan Yunés, que está frente al asentamiento de Gush Katif. Otros 17 palestinos resultaron heridos.
Tras los ataques aéreos, seis obuses de mortero explotaron en una colonia del asentamiento de Gush Katif.
Durante una reunión del alto comité de seguridad israelo-palestino se alcanzó el emisario estadounidense Anthony Zinni logró un acuerdo sobre una tregua de 48 horas a contar desde el martes.
En todo caso, subrayó que los israelíes habían puesto dos condiciones. «Indicaron que continuarían interceptando a quienes llaman bombas vivientes, es decir a los kamikazes palestinos que vayan a cometer un atentado, y que seguirían respondiendo a los disparos de mortero», dijo.
El alto representante de la Unión Europea para Política Exterior, Javier Solana, siguió adelante con su misión al reunirse en Tel Aviv con el ministro de Defensa, Binyamin Ben Eliezer. La víspera se reunió con Arafat y con el primer ministro israelí, Ariel Sharon. *
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