Balza denuncia a la represión
Por Isidro Gilbert – corresponsal en Argentina
Las Madres de Plaza de Mayo que encabeza Hebe de Bonafini, hicieron rancho aparte frente al Obelisco, revelando otra vez la fisura existente en el campo de los derechos humanos. Allí se repartieron folletos con las posiciones de los partidos políticos frente al golpe de Estado del ´76, que no los deja bien parados frente a la historia.
En vísperas de estas movilizaciones, el teniente general (r) Martín Balza, puso intensidad a esta jornada al afirmar frente al juez Adolfo Bagnasco que investiga la suerte de los bebes sustraídos por los militares de entonces de los campos de concentración, donde despues la casi totalidad de sus madres fueron asesinadas.
Para Balza hubo un plan sistemático para robarles a los niños, entre los que se encontraban hijos de uruguayos, su verdadera identidad, sustrayéndoles de sus familias, teoría de las organizaciones humanitarias y también del juez y que necesita de pruebas escritas aunque las evidencias, y la declaración del alto jefe militar, aunque jubilado, refuerza.
Balza se hizo famoso con su autocrítica contra el terrorismo de Estado en abril de 1995, pero ahora avanzó aún más al reconocer que había campos de concentración («centros de reunión de prisioneros», en la jerga militar) y que –enfatizó– está seguro que existe en algún lugar, aquí o en el extranjero, documentación sobre esta tragedia argentina. Balza sostiene que él no encontró archivos, pero tiene la impresión que de los documentos quemados por orden del general (r) Cristino Nicolaides en la agonía de la dictadura militar, han quedado copias y pidió públicamente a quienes las tienen, que las entreguen a Bagnsaco ante quien el ex jefe del Estado Mayor del Ejército declaró como testigo en la causa de los bebés.
Balza avanza en sus denuncias
Las declaraciones de Balza enfrentan de hecho a las de su delfín y actual titular del Ejército, general Ricardo Brinzoni, quien hace unas dos semanas afirmó que «yo diría que no hubo un plan sistemático».
Además el ex jefe del arma cree que es totalmente justa la investigación sobre robo de niños. Balza cree como el juez que en la guarnición de Campo de Mayo funcionó un campo de detenidos y en su hospital, se realizaron partos en la clandestinidad para apropiarse de los nacidos. El juez Bagnasco tiene citado al ex titular de esa guarnición, general (r) Santiago Omar Riveros, pero éste se niega concurrir al juzgado, reclamando ser juzgado por un tribunal militar. Son chicanas y no la única. Balza además avaló declaraciones de médicos que estuvieron en el hospital militar de Campo de Mayo, permitiendo al juez avanzar en el juicio. «La lucha contra la subversión se llevó a cabo en compartimentos que constituían una feudalización del accionar, donde cada comandante de zona tenía la totalidad del comando operacional de la misma», declaró Balza para sustentar la existencia de un plan sistemático de aplicación de la metodología represiva en cada región del país. «Respondimos a la agresión (subversiva) a cualquier precio, en nombre de nuestra civilización e implantando un terrorismo peor que el criminal: el terrorismo de Estado», le dijo al juez en la audiencia.
Para las organizaciones humanitarias, no bastan las palabras: quieren avanzar en la Verdad y la Justicia. Además, algunas decisiones de la actual cúpula militar, como ascender a represores con el aval gubernamental, ponen al borde la ruptura a muchos de los dirigentes de esas identidades que respaldaron a la Alianza.
En la coalición oficial, tanto en el gobierno como en la cámara baja, hay numerosas personas con destacada actuación en el campo de las organizaciones señaladas.
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