EEUU difunde en Afganistán su recompensa por Bin Laden
Esta recompensa por la cabeza de Bin Laden y la de otros dirigentes de la red Al Qaeda se difunde desde «hace algunos días» a través de folletos y mediante los aviones de las operaciones de acciones psicológicas a través de radiodifusión, indicó el Pentágono este martes.
Los folletos, publicados en Washington también por el Pentágono, presentan una foto de Bin Laden, acusado de ser el instigador de los atentados terroristas que golpearon a Estados Unidos el 11 de setiembre, junto a su colaborador el egipcio Aiamn Al Zawahiri, acompañado de un texto en pashtún y en dari: «Hasta 25 millones de dólares de recompensa por las informaciones que indiquen dónde se encuentran estos hombres y que conduzcan a su captura».
En las últimas horas dos pesos pesados de la administración Bush promovieron públicamente esta millonaria recompensa.
El secretario de Estado norteamericano Colin Powell precisó el martes que él «autorizaba» este tipo de recompensa. El mes pasado el Congreso había dado luz verde a ofrecer entre cinco y 25 millones de recompensa por la captura de Osama bin Laden.
El secretario estadounidense de Defensa Donald Rumsfeld espera que «el doble estímulo, liberarse de un régimen muy represivo, echar a los extranjeros (musulmanes que apoyan a los talibanes) y a miembros de Al Qaeda, sumado a las recompensas monetarias cuantiosas, hará que una gran muchedumbre arremeta en los túneles y las grutas tras la búsqueda del enemigo». La portavoz del Pentágono Victoria Clarke indicó que, «por primera vez este ofrecimiento es anunciado por radio y folletos, pero esta información hace tiempo que se transmite en forma directa mediante nuestras fuerzas terrestres».
La difusión por radio comenzó «hace algunos días» a través de aviones EC-130 de «comando Solo», como se denomina las operaciones de acciones psicológicas llevadas a cabo por el Ejército, precisó el responsable del Pentágono, Bryan Whitman.
«Con su ayuda, juzgaremos a los talibanes y a los terroristas de Al Qaeda por sus crímenes. Ustedes pueden contribuir con la reconstrucción de Afganistán y ser recompensado por su esfuerzo», añade.
El texto menciona específicamente a nueve personas.
En cuanto a los estadounidenses, admitió Donald Rumsfeld, quieren dejar a «otras fuerzas» la tarea particularmente peligrosa de buscar al enemigo en las montañas y grutas.
«Es un trabajo sucio; es poco probable que lo hagamos», dijo el martes el teniente coronel David Lapan, portavoz del Pentágono.
Para atacar, «podrían necesitar de un pequeño equipo o todo un batallón», de 500 a 750 hombres, «de mucha o pocas armas de fuego»: dependiendo de la información que se tenga, de la organización de los refugios en las cuevas, de sus equipos, del factor sorpresa, explicó Lapan a la AFP.
Las fuerzas especiales estadounidenses, cuyo número aumentó en forma considerable en los días pasados, continúan conjuntamente con la ayuda de la CIA y de informadores locales, según el Pentágono, buscando el rastro de Bin Laden y de los dirigentes de Al Qaeda en un perímetro más reducido. Según el periódico USA Today hasta 1.600 comandos de infantería de Marines estacionados en el Océano Indico están a punto de unírseles. Un responsable militar en Washington, que pidió el anonimato, dijo que esta operación era factible. *
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