El gobierno argentino, las provincias y el déficit cero

Acuerdo reduce la presión peronista

ISIDORO GILBERT

 

El acuerdo gobierno-provincias que incluye a las más importantes (Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe), se destrabó cuando Cavallo aceptó considerar algunas ayudas especiales para esos tres distritos decisivos que permite al gobierno avanzar en su programa de déficit cero clave para el objetivo de reestructurar la deuda externa, destrabar créditos del FMI para pagar compromisos que vencen este mes y dejar sentadas las bases para poder volver a crecer, casi una utopía para un país en depresión económica hace más de 40 meses.

Por el acuerdo las provincias aceptan reducir en un 13% los montos por coparticipación de los impuestos a cambio del auxilio federal para que sus deudas con los bancos locales se paguen al 7% de interés. Algunas provincias como Jujuy tienen créditos otorgados al 40% anual y en dólares. Esa reducción en el régimen de coparticipación, es una de las condiciones para alcanzar el déficit cero en las cuentas fiscales. Otras, muy duras, aún no están delineadas pero estarán en el presupuesto del 2002 e incluirán podas de asignaciones para los maestros o en servicios sociales; en subsidios para regiones del interior, reducción de gastos estatales, etc.

Cavallo viajó anoche a Ottawa, Canadá, donde participará de una asamblea del FMI. Pero su objetivo es reunirse allí con el secretario del Tesoro, Paul O’Neill, quien recomendó a la Argentina en agosto que reestructure su deuda y elabore un plan sustentable de crecimiento, para poder negociar con los bancos. Una de las premisas es el déficit cero. La otra, es decir, crecer, parece una nebulosa con medidas recesivas como son los ajuste en el orden nacional y las provincias.

Apoyos y dudas

Fernando de la Rúa logró el respaldo político de George Bush, primero y el miércoles del alemán Gerard Schroeder para reestructurar la deuda, pero ni estos respaldos (políticos) ni el encuentro que Cavallo tendrá con O’Neill, importante porque el secretario del Tesoro se negaba a recibirlo hasta hoy, no han calmado la confianza de los mercados, como lo exhiben los récords que Argentina bate día a día en el índice que mide el riesgo país.

Otro alemán, el titular del FMI, Horst Köhler instó a la Argentina y a sus acreedores a que lleguen a «un acuerdo global» que atienda «las necesidades financieras inmediatas del país». Pero el director de Estrategia de la Deuda Soberana de Morgan Stanley, Jaime Valdivia, puso en duda que en el extranjero sea aceptado el canje de la deuda. Pero las palabras de Köhler acaso destraben un urgente desembolso del FMI, unos 1.300 millones de dólares, que Cavallo necesita para pagar vencimientos en noviembre y no caer en cesación de pagos.

Antes de volar a Canadá, Cavallo comunicó a los banqueros las condiciones para la reestructuración de la deuda de los bancos locales y espera que en una semana pueda tener una respuesta positiva. El ministro tiene resortes como para que los bancos acepten el canje de deuda vieja por un bono nuevo al 7%, garantizado por la recaudación del impuesto al cheque.

El Senado controlado por el peronismo, dio un guiño al postergar el debate por el cual ese impuesto sea coparticipable, como ya aprobó la cámara de diputados. Como subsisten controversias entre el gobierno y la oposición mayoritaria, aún el peronismo no dijo la última palabra si votará a uno de los suyos como titular de la cámara alta, un cargo que sigue a De la Rúa en la sucesión presidencial y que el oficialismo lee como desestabilizador. *

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