Eduardo Duhalde, flamante senador, quiere ganarle la interna al ex presidente

Congreso del PJ aisló a Menem y quedó al borde de una fractura

ISIDORO GILBERT

 

El Congreso es el órgano de mayor poder dentro de la carta orgánica partidaria y fue controlado por la Justicia Electoral. Menem es presidente del Consejo Nacional del PJ. El ex gobernador y senador electo Eduardo Duhalde, enemigo acérrimo de Menem, convocó al cónclave como titular del Congreso.

Pero la reunión pese a tener número suficiente de delegados, fue virtualmente desconocida por los gobernadores de la mayoría de las provincias controladas por el peronismo, particularmente Córdoba y Santa Fe. Pero si estuvieron el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, el de Santa Cruz, Néstor Kirchner y el de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, más los distritos donde el PJ no es gobierno.

El congreso conformó una Comisión de Acción Política integrada por los gobernadores peronistas, los titulares de la dos CGT y los jefes parlamentarios, que de hecho suplanta al Consejo Nacional. Duhalde pretendía defenestrar totalmente a Menem pero acordó con algunos mandatarios provinciales postergar esa decisión para después de marzo, cuando el Congreso vuelva a sesionar para elegir nuevas autoridades partidarias y, acaso, los candidatos para las presidenciales, donde no se descarta una anticipación de esos comicios, por el deterioro del gobierno y la agresividad del peronismo.

Habrá que ver si los gobernadores de mayor peso aceptarán integrar la Comisión de Acción Política. En general, el interior es remiso a darle poder a la provincia de Buenos Aires, el baluarte de Duhalde. Este juró que no tenía pretensiones presidenciales, un gesto para contar con el respaldo del bonaerense Carlos Ruckauf, uno de los aspirantes al sillón de Rivadavia.

¿Hacia el centroizquierda?

Duhalde logró imponerle una nueva impronta al Congreso, como retirar al PJ de la Unión Internacional Democrática (UID), hacia donde lo llevó Menem. De esa central mundial participa el Partido Republicano de los EEUU, el partido Conservador británico de Margaret Thatcher y el Partido Popular de José María Aznar, entre otros. Por comodidad, se los incluye en el espacio de centro derecha, donde el centro parece estar muy lejos. Además, intervino distritos a la vez intervenidos por el menemismo.

Duhalde hizo una demostración de fuerza informado urbi et orbi que para cualquier solución el peronismo debe pensar primero en el distrito bonaerense. Pero para el flamante senador, el interior le ha sido esquivo siempre y el Congreso reveló que carece de respaldo firmes en ese espacio. Pero para Menem, el paso dado por los congresales, formalmente legales, es una nueva pérdida de poder y sus hombres han señalado que el peronismo ha quedado al borde del cisma. Claro, una división bastante solitaria, porque los caciques provinciales remisos a supeditarse a Duhalde, difícilmente abandonen las estructuras legales del Partido Justicialista.

Las resoluciones aprobadas intentan colocar al PJ en el espacio del centro izquierda, que no es que adoren los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, por caso. Para Ruckauf, más ligado a la derecha, es un pragmático sin ínfulas teóricas. Para un gobierno débil no es bueno un peronismo fracturado; sería distinto si Fernando de la Rúa contara con fortaleza y el irrestricto respaldo partidario.

Pero difícilmente la realización del Congreso enfrente una inminente resolución de la Corte Suprema declarando que el affaire de las armas no fue llevado adelante por una «asociación ilícita». Se aplicaría posiblemente mañana a favor de Emir Yoma, cuñado de Menem. Pero si esto es así, la Cámara Federal deberá modificar la carátula por la que está detenido el ex presidente, procesarlo por otros delitos que están en la causa, pero podrá esperar el proceso en libertad de movimientos y hacer política. *

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