En Corrientes perdió un candidato a gobernador que está preso
ISIDORO GILBERT
En medio de dificultades por cerrar un acuerdo con las provincias, sobre cómo se reparten los impuestos federales de modo que se pueda cumplir con el programa de déficit cero, Fernando de la Rúa tuvo un alegrón: el radical Ricardo Colombi se consagró como gobernador de Corrientes, al superar a Raúl «Tato» Romero Feris –actualmente preso y condenado– aunque solamente por poco más de dos puntos.
Fue en segunda vuelta, ya que en la elección del 14 de octubre ninguno había superado el 50%. El Frente de Todos encabezado por Colombi se impuso con el 51,22% de los votos por sobre el 48,78% del Frente para la Unidad, liderado por Romero Feris.
Esta elección no fue digna de un libro de rarezas sólo porque uno de los candidatos, el «Tato», esta en la cárcel y fue a votar rodeado de gendarmes sino porque se dieron combinaciones poco frecuentes. Al radical Colombi lo acompañó como vice el peronista-duhaldista Eduardo Galantini, mientras que al ex gobernador preso, le hizo pareja un menemista.
En la primera vuelta, «Tato» Romero Feris había vencido por dos puntos, pero debajo del 50% y, claro, grita que le han hecho fraude.
En verdad, en Corrientes es difícil que eso no ocurra. En 1994, un diputado constituyente electo por la Unión Cívica Radical, se tentó por una coima de un millón de dólares para que la intervención de entonces, en manos del gobierno de Carlos Menem, pudiera imponer su carta magna.
Con fuertes reminiscencias al pasado hegemonizado por los grandes terratenientes, los caudillos de los partidos locales, el Liberal y el Autonomista, pudieron vencer en muchas ocasiones al peronismo. Así ocurrió incluso en 1946: fue la única provincia donde el emergente Juan Perón perdió.
La victoria de Colombi fue festejada por la intervención federal que pesa sobre la provincia, a cargo del cordobés Oscar Aguad, tan contento como el ministro del Interior, Ramón Mestre, que en su época de interventor de Corrientes había dicho que si ganaba Romero Feris su gestión llevaría la marca del fracaso.
El vencedor Frente de Todos, es un surrealista acuerdo político: une a radicales, liberales, justicialistas no menemistas, cavallistas, frepasistas e independientes y para la segunda vuelta recibieron el apoyo de otros sectores partidarios que detestan al candidato-preso.
El Frente para la Unidad, en tanto, se conformó mediante el acuerdo entre el Partido Nuevo de «Tato» y el menemismo, que para lograr su objetivo debió intervenir el distrito: la fórmula fue Romero Feris-Félix Abdala Machado. El temor a que se repitieran hechos de un pasado no tan lejano pareció un hecho determinante para la derrota del ex hombre fuerte de Corrientes. El mismo que el jueves deberá escuchar los fundamentos de la condena a 3 años y medio que recibió por irregularidades en su desempeño como ex intendente de Corrientes. El cargo contra él es abuso de autoridad. Pero enfrenta otros 14 juicios.
La esposa del preso, Nora Lilián Nazar, había ganado en octubre, la intendencia de la capital de Corrientes. No lo consuela pero le permite decir que le «robaron» la elección. Y su libertad. *
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