Carbunclo llegó al Pentágono
El Pentágono, uno de los blancos de los ataques del 11 de setiembre con aviones comerciales secuestrados, dijo el lunes que no se encontraron más indicios de carbunclo (anthrax en inglés) en los nuevos análisis efectuados el domingo en la oficina del correo.
Los análisis fueron posteriores a la descontaminación de las instalaciones.
Fue el primer reporte de carbunclo en la oficina de correos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que facilita servicios postales a miles de empleados civiles y militares en la extensa sede central de las fuerzas armadas estadounidenses.
Durante el último mes se han registrado 17 casos confirmados de infección con carbunclo en Estados Unidos, en lo que el presidente George W. Bush ha llamado una segunda ola de terrorismo, tras los ataques del 11 de setiembre en Nueva York y Washington.
De los 17 infectados, cuatro han muerto de carbunclo por inhalación.
El portavoz del Pentágono, Glenn Flood, dijo a Reuters que dos muestras positivas de carbunclo figuraban entre un total de 17 muestras tomadas en las instalaciones el 30 de octubre y que se ubicaron en dos buzones, uno arrendado por un efectivo naval y el otro de uso general.
Los resultados de esos análisis se conocieron el sábado.
Los análisis al azar se efectuaron porque las instalaciones donde se procesa el correo destinado a la oficina postal del Pentágono son las mismas de Brentwood, en el área de Washington donde en octubre se encontraron esporas de carbunclo y dos de cuyos empleados murieron de la enfermedad.
Desde el 15 de octubre, la oficina de correos en el interior del Pentágono fue sometida en dos oportunidades a análisis para detectar la posible presencia de carbunclo y, en ambos casos, los resultados fueron negativos, dijo Flood.
Varios edificios de la capital estadounidense han arrojado positivo por carbunclo, en especial en oficinas de correo de la Corte Suprema de Justicia, los departamentos de Estado, Salud y Servicios Humanos y del Tesoro, y la Dirección de Alimentos y Fármacos (FDA).
Un funcionario de seguridad dijo que el hallazgo de carbunclo en las instalaciones del correo del Pentágono «no era sorprendente».
«Esta contaminación aparecerá en todas partes de la ciudad», dijo el funcionario, quien destacó que las autoridades se esfuerzan por analizar tantas instalaciones como puedan.
En Washington, las autoridades investigaban el lunes cómo llegó carbunclo al Centro Médico de la Administración de Asuntos de Veteranos de Guerra durante el fin de semana.
Cinco empleados postales de esa dependencia están siendo tratados con antibióticos, como medida de precaución.
En Nueva York, las autoridades también analizan una videocinta que el presentador de noticias de la cadena NBC, Tom Brokaw, envió al ayuntamiento neoyorquino a nombre del alcalde Rudolph Giuliani y que arrojó positivo por carbunclo.
En una buena noticia para el Congreso, análisis ambientales allanaron la senda para la apertura el lunes del edificio legislativo de oficinas Longworth, en el Capitolio.
El edificio estaba clausurado para efectuar análisis desde el 26 de octubre, cuando se detectó carbunclo en los despachos de tres legisladores.
Puesta a punto de prueba de ADN que detecta ántrax
Un laboratorio estadounidense anunció ayer lunes la puesta a punto de una prueba de ADN que permite detectar en menos de una hora la presencia de la bacteria de carbunclo en una persona u objeto.
«Este método de identificación rápida permitirá a los médicos comenzar un tratamiento inmediato de las personas expuestas al ántrax y aliviará rápidamente la ansiedad de las personas que no han estado expuestas», afirmó el microbiólogo Franklin Cockerrill, que desarrolló la prueba.
El investigador estima que «los acontecimientos de las últimas semanas demandan una respuesta tan rápida como sea posible», mientras que «el proceso actual para identificar la presencia de ántrax puede tomar varios días». Esta prueba, desarrollada en la Clínica Mayo de Rochester (Minnesota, norte), será producida y puesta rápidamente a la venta por el grupo farmacéutico suizo Roche, anunció el presidente de la filial Roche Diagnotics, Martin Madaus, durante una conferencia de prensa conjunta con el investigador.
«Poner esta prueba a disposición (de la gente) a corto plazo es nuestra contribución a la lucha contra el bioterrorismo», declaró Madaus.
La prueba necesita un instrumento de amplificación genética fabricado por Roche y ya utilizado en numerosos laboratorios estadounidenses, asociado a los reactivos que desarrolló Cockerrill.
Una veintena de laboratorios a través de Estados Unidos recibirán estos reactivos a partir del 9 de noviembre, precisaron los responsables en la conferencia de prensa. *
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