Murió Juan Bosch, ex presidente dominicano
SANTO DOMINGO, ANSA
El ex mandatario, quien permanecía internado desde hace un mes, será sepultado en su natal provincia de La Vega, al norte de Santo Domingo, donde nació el 30 de junio de 1909.
El presidente Hipólito Mejía declaró ayer tres días de duelo nacional para homenajear a Bosch, quien vivió 26 años en el exilio y era considerado un héroe de la lucha por la democracia.
El ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, quien reside en Santo Domingo, calificó esta mañana a Bosch como uno de los «brillantes políticos» que aportaron al sistema democrático de toda América Latina.
Hace tres años Bosch comenzó a sufrir un grave quebranto de salud. Había sido internado el pasado 15 de setiembre en un hospital público debido a un sangrado intestinal. Posteriormente fue trasladado al Centro de Medicina Avanzada «Dr. Abel González» y permaneció varios días en la sala de cuidados intensivos hasta que el 8 de octubre fue transferido a una de atención intermedia debido a que su salud se había estabilizado. Allí murió esta madrugada.
El cuerpo del ex gobernante fue trasladado a la funeraria La Paz, donde ayer se concentraban centenares de sus seguidores y personalidades del mundo político dominicano.
El ex mandatario fallecido tuvo una agitada vida política. Adversario del régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo, fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en 1939 y vivió en el exilio desde 1942 hasta 1961.
Bosch, también novelista, ensayista, historiador y cuentista, regresó a su país y fue elegido presidente constitucional en 1962, en las primeras elecciones libres ocurridas en el país después de la caída de la dictadura militar que durante 31 años encabezó Trujillo.
Pero solamente duró siete meses en el cargo. El 25 de setiembre de 1963 fue derrocado por un golpe militar encabezado por el general Elías Wessin y Wessin.
En una «carta al pueblo dominicano», Juan Bosch relató entonces su derrocamiento recordando que «los generales Toni Imbert y Wessin y Wessin, hijos dominicanos de la Escuela de las Américas de Panamá, engordaron, los dos, al amparo de Trujillo. Después, los dos lo traicionaron».
«Tras la muerte de Trujillo hubo elecciones y el pueblo votó en masa por Juan Bosch», continuaba diciendo esa carta. «Bosch se negó a comprar aviones de guerra, anunció la reforma agraria y la ley de divorcio y aumentó los salarios de los obreros. Siete meses duró el muy rojo. Los generales Imbert y Wessin y Wessin y otros generales de la nación han recuperado el poder, panal de rica miel, mediante un fácil cuartelazo en la madrugada».
Bosch no omitió recordar que, tras el golpe, «los Estados Unidos no demoraron en reconocer al nuevo gobierno».
Volvió al exilio y pasó algún tiempo en Puerto Rico. Recién pudo regresar a Dominicana tras la revuelta del 24 de abril de 1965 encabezada por el coronel Francisco Caamaño Deñó, quien luchaba contra el régimen de facto de Reid Cabral y el retorno del orden constitucional desaparecido dos años antes con el derrocamiento de Bosch.
Mientras la guerra civil estallaba en las calles de Santo Domingo, un periodista llamó por teléfono a Bosch a Puerto Rico y le preguntó si era «enemigo» de Estados Unidos.
El ex presidente respondió que era «enemigo del imperialismo» y aclaró: «Nadie que haya leído a Mark Twain puede ser enemigo de Estados Unidos».
El levantamiento de Caamaño Deñó finalizó con la invasión de República Dominicana por los «marines» estadounidenses, en una lucha que causó unos 5.000 muertos.
Bosch volvió a la vida política constitucional y en 1973 fundó el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Se presentó en las elecciones presidenciales de 1966, en condiciones muy desiguales, y perdió frente a Joaquín Balaguer. También participó en los comicios de 1978, 1982 y 1990 pero nunca ganó.
Admirador de Gabriel García Márquez, Bosch también fue corrector de estilo de varias obras del colombiano Premio Nobel de literatura.
Fue colaborador y amigo de los ex presidentes venezolano Rómulo Bentancour y costarricense José Figueres, y hasta su muerte mantuvo un vínculo muy afectuoso con el mandatario cubano Fidel Castro.
Bosch publicó su primera novela, «La mañosa», en 1936 y perteneció en su juventud al grupo literario «La Cueva», aunque siempre congenió su creatividad intelectual con su actividad política.
Describió a los generales que lo derrocaron durante su presidencia con su estilo punzante e irónico: «El general Imbert se parece mucho a su amigo del alma, el general Wessin y Wessin. Aunque estén resfriados, ambos son capaces de reconocer de lejos el olor de un comunista; y ambos han ganado numerosas medallas por levantarse temprano y matar gente atada». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad