Encuestas marcan empate técnico entre los candidatos Ortega y Bolaños

Sandinistas y liberales se acusan mutuamente

El jefe del equipo de fiscales del FSLN, Juan José Ubeda, citado este lunes por la prensa local, aseguró que los liberales estarían fraguando un «tenebroso plan» para deslegitimar un eventual triunfo sandinista.

Según Ubeda, miembro de la seguridad del Estado durante el gobierno sandinista (1979-90), el presunto plan incluye la obstrucción de líneas telefónicas, uso de grupos de choque, manipulación de las fuerzas del orden público y la circulación en las calles de boletas electorales para dar la impresión de un fraude.

Por su parte, los liberales afirman que los sandinistas planean disturbios en las poblaciones donde el PLC históricamente tiene apoyo electoral, así como también los han acusado de «comprar cédulas» a seguidores del PLC para evitar que acudan a las urnas el domingo.

En una entrevista publicada el fin de semana por el diario La Noticia, un ex militar sandinista, Tomas Kirkland, aseguró que el FSLN se prepara para boicotear las elecciones mediante comandos especializados que buscarán «sembrar el caos» y obligar a las Fuerzas Armadas a tomar medidas drásticas, y preparan, según él, presuntos atentados contra algunos dirigentes liberales.

El jefe de campaña del PLC, Eduardo Montealegre, afirmó a la AFP que los sandinistas planean realizar el miércoles una manifestación política en Catarina y Nindirí, departamento de Masaya, al sur de Managua, para sabotear el cierre de campaña que efectuarán ese mismo día los liberales en la ciudad de Masaya.

«Los sandinistas planean hacer una concentración en Catarina y Nindirí para bloquear el paso a nuestros manifestantes y eso es peligrosísimo y nos preocupa muchísimo», indicó Montealegre.

Las denuncias entre ambos partidos, principales contendientes de los comicios presidenciales y legislativos, se intensificaron en momentos en que las encuestas electorales reflejan un empate técnico entre los candidatos Daniel Ortega, del FSLN, y Enrique Bolaños, del PLC.

Los representantes de los organismos de observación internacional y la Iglesia católica nicaragüense expresaron su preocupación ante eventuales brotes de violencia, que podrían surgir por denuncias mutuas de fraude electoral entre los dos partidos. «Pidámosle al señor que no haya violencia», manifestó en su homilía dominical el cardenal Miguel Obando y Bravo, quien denunció que varios sacerdotes católicos del departamento de Managua han sido víctimas de hostigamientos y amenazas de muerte por parte de desconocidos. El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, advirtió la semana pasada que los militares están preparados para «lo peor», para lo cual movilizarán 6.500 efectivos militares que custodiarán, junto con la policía, los centros de votación.

El Ejercito reforzará la presencia militar en Managua, donde se concentra el 28% del electorado, los norteños departamentos de Jinotega y Matagalpa, Río San Juan (sur) y la costa caribeña, donde en las pasadas elecciones municipales se registraron actos de violencia.

Unos 2,7 millones de nicaragüenses están llamados a acudir el domingo a las urnas para elegir un nuevo presidente por un período de cinco años, 90 diputados a la Asamblea Nacional (parlamento) y 20 representantes al Parlamento Centroamericano. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje