Una consecuencia directa de los atentados contra EEUU

El IRA anuncia inicio del desarme

La decisión del IRA es una consecuencia directa de los atentados ocurridos en Nueva York y Washington el 11 de setiembre, ya que desde entonces la formación era objeto de fuertes presiones para abandonar la lucha armada e inutilizar sus arsenales.

Estas presiones eran particularmente fuertes en Estados Unidos, que albergan a una importante e influyente, sobre todo económicamente, diáspora irlandesa.

«Con el objetivo de salvar el proceso de paz hemos decidido poner en práctica el programa acordado con la Comisión Internacional Independiente sobre Desarme (IICD)», declaró el IRA en un comunicado, autenticado por la firma codificada de P. O’Neill.

El IRA había aceptado negociar su desarme con una comisión internacional creada para ello durante los acuerdos de paz del Viernes Santo, el 10 de abril de 1998, pero nunca dijo cuándo comenzaría la destrucción efectiva de su arsenal.

El programa de desarme permaneció secreto y el IICD tampoco precisó nunca cuándo ni de qué manera debían ponerse fuera de uso las armas del IRA. El comunicado del IRA de ayer martes tampoco brinda precisiones en ese sentido.

«Nuestra motivación es clara. Ese gesto sin precedentes busca salvar el proceso de paz y convencer a los otros de nuestra buena voluntad», añade el comunicado.

La iniciativa del IRA –que cumple un cese del fuego desde 1997– era esperada a raíz de la petición de desarme lanzada el lunes por Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, brazo político del IRA.

Durante una intervención pública, Adams explicó que el desarme del IRA era necesario para «salvar al proceso de paz del colapso».

En una rueda de prensa ofrecida en la tarde de ayer martes, el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, indicó que el primer ministro británico, Tony Blair, se pronunciará sobre el inicio del desarme del IRA en las próximas horas.

«Todos nosotros debemos darnos cuenta del camino recorrido y de la amplitud histórica del gesto del IRA», subrayó por su parte un portavoz de Blair.

El ministro británico para Irlanda del Norte, John Reid, había subrayado el lunes que la respuesta de Londres a un gesto del IRA sería «generosa».

En contrapartida a este gesto de buena voluntad, Londres podría anunciar el desmantelamiento de varias instalaciones militares británicas ubicadas en bastiones del IRA, cerca del frontera con la República de Irlanda.

El gobierno de Dublín se declaró convencido de que las medidas que adoptará Londres serán «proporcionales» a la importancia del gesto del IRA.

Por su parte, David Trimble, líder del Partido Unionista del Ulster (UUP), protestante, declaró ayer martes que la petición de desarme inmediato lanzada el lunes por Adams era un gesto muy «significativo».

Si el inicio del desarme del IRA no se hubiera producido hasta mañana jueves, la dimisión de los cinco ministros protestantes del ejecutivo local presentada en los últimos días cobraría efecto y Londres debería haber suspendido las actividades de las instituciones semiautónomas por una duración indeterminada, lo cual hubiese situado el proceso de paz en un nuevo callejón sin salida.*

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