El Frente Unido de la Alianza del Norte inició la ofensiva

Comenzó la batalla por la ciudad de Mazar-i-Sharif

El portavoz de los talibán en Kabul, Amir Khan Muttaqi, lo confirmó pero señaló que las milicias de Dostum atacaron pero que «no hicieron progresos».

Dostum dijo que los combates son «intensos», que aún están en curso y que los talibán «dejaron a muchos hombres en el campo».

Las fuerzas del Frente Unido –Alianza del Norte–, la coalición de los grupos afganos antitalibán de la que Dostum forma parte, atacaron después de que durante dos días, el lunes y ayer martes, la aviación norteamericana «ablandó» las defensas de los talibán con bombardeos precisos.

Además de las fuerzas de Dostum, están avanzando hacia Mazar las de otros dos comandantes de la Alianza: se trata de las milicias de Ustad Attah, un comandante fiel al ex presidente afgano Buranuddin Rabbani, y de las de Ustad Makhaek, líder de la minoría religiosa de los chíitas y viejo aliado de Dostum.

Los uzbekos de Dostum, los tadkikos de Rabbani y los chiítas –que están divididos en por lo menos cuatro facciones– forman el corazón del Frente Unido. Para todos ellos la prueba de Mazar es decisiva.

Entretanto, si bien consideraciones de carácter más político podrían retrasar un ataque sobre la capital Kabul, el problema no se plantea en el caso de Mazar.

La ciudad tiene una posición de importancia estratégica porque el que la controle puede tomar también las rutas que llevan a Uzbekistán, uno de los países que concedió el uso de sus bases militares a los norteamericanos, y la que une el norte del país con Kabul.

Además, en Mazar los pashtún –el grupo étnico al que pertenecen los talibán y que domina el sur del país– son una minoría.

Ya una vez la ciudad fue escenario de una sangrienta rebelión contra los talibán, que se la habían quitado a Dostum gracias a la traición de uno de sus lugartenientes –Malik Pahlawan, que hoy vive en el exilio en Irán y que no dispone por el momento de una fuerza militar.

Los talibán impusieron a la población, en gran parte laica, su rígida ley islámica y trataron de desarmar a los milicianos de Pahlawan que se habían pasado de su lado.

En la rebelión murieron por lo menos tres mil talibán; los milicianos integristas retomaron Mazar recién en 1998.

Dostum, Attah y Makhaek son actualmente apoyados por Rusia, Irán y las repúblicas del centro de Asia.

La toma de Mazar, importante en el plano estratégico, lo es también en el político. La Alianza del Norte y sus «promotores» se tranquilizarían si pueden desempeñar un rol de protagonistas en la construcción del Afganistán posterior a los talibán.

Al sur y en Kabul, en cambio, las minorías étnicas deberán vérselas con los pashtún, que hoy están alineados con los talibán pero que en el futuro podrían reunirse en torno del ex rey Zahir Shah, también él pashtún. La importancia de la batalla recién iniciada no escapa ni siquiera a los talibán, que designaron para defender a Mazar a algunas de sus mejores tropas, entre ellos cuadros árabes y paquistaníes de Osama bin Laden.*

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje