La TV en la mira del bioterrorismo: nuevos casos por contagio de ántrax de piel
La perfeccionada toxina de ántrax confirmó en los últimos días que se trataba de una campaña de terror, bien organizada, orquestada desde el exterior, pero funcionarios federales dijeron que «no podían ver evidencias de que, por ejemplo, Irak –con capacidad para generar gérmenes de ‘calidad profesional’– haya estado hasta ahora envuelta en esta oleada».
El Wall Street Journal sostuvo que los investigadores no podían estar seguros de la naturaleza precisa de esa amenaza bioterrorista. «Pero está claro que fue producida por alguien con más avanzada tecnología y conocimientos de los que originalmente se pensó», dijeron al diario.
Otros funcionarios especularon que los denominados «grupos de odio» (supremacistas arios), dentro de los Estados Unidos, también pudieron haber alcanzado capacidad como para hacerse de ántrax.
Para reforzar las investigaciones, las autoridades prometieron a quienes aporten pistas válidas, recompensas de un millón de dólares.
Funcionarios sanitarios norteamericanos dijeron durante una conferencia de prensa en la sede de CBS, que el tipo de bacteria que hicieron a los casos de hoy, parecen ser las mismas que expusieron al ántrax en las redes NBC y ABC unos días atrás.
En realidad, todas las mayores redes televisivas de Estados Unidos han venido denunciando formas de exposición al ántrax, en una epidemia de pánico que agravó el sentimiento de un país que todavía no se recupera de los atentados del 11 de setiembre, que mataron casi 6.000 personas en Nueva York, Washington y Pennsylvania.
El presidente de CBS, Andrew Heyward, dijo ayer en una conferencia de prensa que «una empleada había sido diagnosticada con ántrax cutáneo; su diagnóstico es muy bueno, y todos estamos ahora superando el período de incubación».
Cronológicamente, ántrax fue distribuido y llegó por vía postal a la firma American Media, en Boca Raton (Florida), a la red televisiva NBC en Nueva York, a la oficina del jefe del Senado en Washington, Tom Daschle.
Pero Heyward dijo que CBS no tenía conocimiento de alguna carta sospechosa, aunque una de las labores primarias de la empleada contaminada era, precisamente, la de trabajar con la correspondencia.
El epidemiólogo Stephen Ostroff, del Centro para el Control de Enfermedades (Atlanta), CDC, dijo en la misma conferencia que «el modelo aquí parece ser esencialmente idéntico al de otras organizaciones periodísticas».
«Ocurrió algo a fines de setiembre, y el riesgo en este edificio es realmente insignificante», añadió.
Una semana atrás, una asistente del presentador del noticioso de la red NBC, Tom Brokaw, resultó positiva al ántrax cutáneo, y el lunes ABC News dijo que había detectado ántrax cutáneo en el hijo de siete meses de un productor que llevó al bebé a la oficina tres semanas atrás.
Ejecutivos de CBS y funcionarios de la ciudad dijeron que los empleados de esa red experimentaron hinchazón en sus mejillas el 1º de octubre y se les suministró penicilina. Tres días más tarde, al informar los síntomas a las autoridades sanitarias, fueron tratados con el antibiótico ciprofloxacina y resultaron positivos a las pruebas de exposición al ántrax.
Rather dijo que no había sido examinado y que no sentía la necesidad de someterse a las pruebas de ántrax; «estamos todos en la misma. Nuestro mayor problema no es hoy el ántrax, sino el miedo, y aquellos que están más preocupados son los que mayor riesgo corren».
El presentador añadió que el telenoticiero no se había visto afectado por el ántrax positivo y que los empleados, que no fueron identificados, no perdieron un solo día de trabajo.
Las autoridades dijeron que sólo seis personas resultaron positivas por ántrax de los varios miles examinados en el país.
Sólo el editor fotográfico de un tabloide de Boca Ratón, Bob Stevens, de 63 años, murió el 5 de octubre por la inhalación de ántrax, la forma más peligrosa en que se puede contraer el mal.
Preliminarmente, las pruebas genéticas dijeron que la toxina de ántrax hallada en NBC y en American Media fue la misma; las cartas sospechadas de contener ántrax que fueron enviadas a Brokaw y a la oficina del senador Daschle, se remitieron desde la oficina postal de Trenton (Nueva Jersey).
A este respecto, el gobernador interino de Nueva Jersey, Donald Di Francesco, informó que un empleado postal de Trenton resultó positivo al ántrax de piel.
Un segundo trabajador postal que habría estado expuesto a la correspondencia con ántrax enviada a Brokaw, y al senador Daschle, también fue sometido a exámenes, pero aún se ignoran los resultados.
Los empleados trabajan en un centro de Trenton que procesa correo de 46 oficinas postales y que en estos días permanece cerrada. Ambos fueron atendidos por médicos personales, y se les prescribieron antibióticos.
Antrax en Nairobi
Una carta con ántrax enviada a un empresario keniano en Nairobi, la primera de este tipo fuera de Estados Unidos, habría contagiado a una persona, mientras otras tres permanecen en observación.
Asimismo, hay otras dos cartas altamente sospechosas que ya fueron enviadas para su análisis.
Una de las cartas sospechosas llegó ayer a la sede de la ONU de Nairobi, donde está el cuartel general de la oficina de ambiente de la Organización, UNEP.
La otra fue enviada a un ciudadano keniano residente en Nyari, 120 kilómetros al norte de Nairobi, según lo informó el ministro de Salud de Kenia, Sam Ongeri.
No fue informado el nombre del empresario que recibió la carta con ántrax, ni tampoco se estableció una razón de por qué pudo ser un objetivo del terrorismo.
Cuatro familiares del destinatario fueron expuestos a las bacterias que estaban en la carta, la cual contenía un trozo de tela y «polvo blanco», y fueron sometidos a exámenes.
Según versiones no confirmadas, pero que circularon con insistencia, una de las personas analizadas dio positivo.
La carta fue enviada desde Atlanta, Estados Unidos, vía Miami, donde se registraron numerosos casos de contagio de ántrax el 8 de setiembre pasado, y llegó a destino hace una semana.
En lo que respecta a las dos cartas sospechosas, la noticia de aquella que llegó a la ONU dirigida a un funcionario de UNEP se difundió ayer, y apareció en la tapa de los diarios kenianos de hoy, generando temor.
Algunas oficinas de UNEP ya habían sido cerradas ayer por la tarde, mientras que los empleados y funcionarios que pudieron haber tenido contacto con la carta fueron sometidos inmediatamente a análisis clínicos, de los cuales todavía no se conocen resultados.
Aparentemente, las dos cartas sospechosas fueron enviadas una desde Pakistán y la otra desde Nairobi.
El gobierno de Kenia, en tanto, creó una fuerza de tareas intersectorial encargada de controlar la eventual llegada de otras cartas contaminadas con ántrax.
Kenia, que se alineó sin medias tintas a Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, pero en cuyo territorio –como en toda la región– hay grupos terroristas islámicos, fue escenario del más sangriento atentado de un grupo terrorista vinculado a Osama bin Laden antes de aquél del 11 de setiembre en Nueva York y Washington.
En agosto de 1998, una explosión destruyó la embajada estadounidense en Nairobi, casi a la par de aquella en Dar es Salaam, Tanzania.
Los atentados causaron más de 200 muertes y miles de heridos, mayormente en la capital de Kenia.
Y hoy mismo, en particular coincidencia, la corte federal de Manhattan (Nueva York) condenó a cadena perpetua a los autores de los atentados, todos considerados hombres de Bin Laden.
La pista ital
iana
Las investigaciones sobre las cartas con ántrax que comenzaron a circular por Estados Unidos ahora tienen pistas que apuntan a Italia.
Una célula de Al-Qaeda con base en Milán podría haber recibido armas biológicas de la mafia rusa, que tiene la posibilidad de acceder a lo que queda de los laboratorios de la ex URSS. La hipótesis según el diario New York Times, seguidas por el FBI, tendría elementos para sostener que miembros de una célula milanesa de Bin Laden intentó establecer un contacto con la mafia rusa y con sus vendedores de gérmenes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad