La Alianza del Norte analiza la ayuda de Rusia al frente antitalibán

Sucesor de Massud habla con Moscú y Teherán

El general Mohamad Quassim Fahim, el sucesor de Ahmed Shá Massud, fallecido el pasado 15 de setiembre a causa de las heridas que sufrió en un atentado días antes, se entrevistó con el jefe del estado mayor del ejército ruso, el general Anatoli Kvachnín en Duchambe, anunció a la AFP un diplomático afgano en la capital tayika.

El ministro de Relaciones Exteriores del gobierno afgano en el exilio, Abdulá Abdulá, también participó en esa reunión, añadió el diplomático bajo anonimato. Ambos responsables afganos salieron después hacia Teherán, «donde el viernes tendrá lugar una reunión entre responsables diplomáticos y militares de cinco países: Afganistán, Irán, Rusia, Uzbekistán y Tadjikistán», añadió ese diplomático.

La entrevista con el general Kvachnín permitió «estudiar el plan de ataque de la Alianza del Norte y la ayuda militar rusa» a la oposición afgana, precisó un responsable militar tayiko.

La ex república soviética de Tadjikistán es el principal aliado de Rusia en Asia central y la retaguardia de la oposición afgana, apoyada desde hace varios años por Moscú.

Pero desde el inicio de las operaciones militares en Afganistán, Estados Unidos «no parece confiar realmente en la Alianza del Norte y muestra cierta reticencia a apoyarse en ella», subraya un experto occidental en Tadjikistán, bajo anonimato.

Rusia, que apoya la campaña antiterrorista de Washington, «no quiere, sin embargo, dejar vía libre a los norteamericanos en esa región», explica el politólogo Abdugani Mamadazimov.

«Moscú necesita así consolidar sus alianzas y reforzar lo más posible la Alianza del Norte antes de la formación del futuro gobierno afgano», añade.

Según los expertos tayikos, especialistas militares rusos se encuentran ya en el lugar para aconsejar a la Alianza del Norte.

El presidente ruso, Vladimir Putin, también había anunciado en setiembre pasado una ayuda militar más importante a las fuerzas de la oposición.

Moscú prometió entregarles entre 30 y 45 millones de dólares en armamento, en especial helicópteros de combate Mi-24, helicópteros de transporte Mi-8, lanzagranadas, morteros y sistemas de telecomunicaciones, según la prensa.

La Alianza del Norte, que goza también de una ayuda militar de Irán, dispondría, según militares tayikos, de cerca de 70 tanques, un centenar de baterías de misiles tierra-tierra, cinco helicópteros Mi-8 y algunos cazabombarderos.

«Contrariamente a lo que afirman los norteamericanos, este conflicto es una guerra de conquista. No tiene como objetivo encontrar a Osama bin Laden», el fundamentalista islámico saudita protegido por el régimen talibán y acusado por Estados Unidos de ser el instigador de los atentados del pasado 11 de setiembre en Washington y Nueva York, considera Mamadazimov. *

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