El juez ordenó a cada uno pagar 33 millones de dólares en compensación

Cadena perpetua para cuatro acusados por atentados contra embajadas de EEUU

El saudí Mohamed Rashid Daoud al-Owhali, de 24 años, el tanzano Khalfan Khamis Mohamed, de 28, el libanés-estadounidense Wadih el-Hage, y el jordano Mohamed Saddiq Odeh, de 36, escucharon la sentencia dictada por el juez Leonard Sand, en una corte rodeada de imponentes medidas de seguridad.

Los cuatro fueron condenados en mayo pasado por un tribunal federal neoyorquino por su participación en los casi simultáneos ataques a las dos embajadas estadounidenses en Nairobi y Dar es Salaam, el 7 de agosto de 1998, que provocaron la muerte de 224 personas, entre ellas 12 estadounidenses. El juez Sand, que fue breve al anunciar la sentencia, dijo que «este no es tiempo para elocuencias, sino para (la) justicia».

El juez ordenó a cada uno de los cuatro hombres pagar 33 millones de dólares en compensación. De esta suma, siete millones de dólares serán para las familias de las víctimas, y 26 millones de dólares para el gobierno estadounidense, decidió el juez.

El juez notó la víspera que los cuatro hombres se han declarado sin recursos, pero que el dinero para compensar a los parientes de las víctimas podría ser tomado de las sumas congeladas en Estados Unidos a líderes de Al Qaeda.

El tribunal, rodeado de fuertes medidas de seguridad, está situado a tres cuadras del World Trade Center, destruido por el doble atentado terrorista del 11 de setiembre que dejó más de 5.000 víctimas, y que Washington atribuye a Bin Laden y a Al Qaeda.

El abogado Anthony Ricco, que defendió al jordano Mohamed Saddiq Odeh, durante un juicio que duró seis meses, declaró a la televisión local NY1 que va a «apelar la sentencia».

«Es un miembro de Al Qaeda y sigue comprometido con Al Qaeda (…), pero eso no quiere decir que sea culpable» de los atentados en Africa, dijo a reporteros fuera de la corte.

El abogado defensor subrayó que «este juicio, y la sentencia, lanzan un poderoso mensaje, sobre todo a nuestro país (Estados Unidos), de que las leyes y el sistema judicial funcionan».

El primer sentenciado este jueves de mañana fue Mohamed, de 28 años, que fue condenado a cadena perpetua por haber ayudado a construir la bomba utilizada en la embajada en Tanzania. Mohamed y Al-‘Owhali, que manejó el vehículo con explosivos contra la embajada en Nairobi, habían sido susceptibles de recibir una sentencia de muerte, pero el jurado no se puso de acuerdo de forma unánime, por el temor de algunos jurados a convertirlos en mártires.

Owali tomó la palabra ante la corte, durante unos 20 minutos, alegando su inocencia.

Esta sentencia pone fin a un juicio que duró unos seis meses, y que concluye mientras Estados Unidos vive conmocionado por los efectos del terrorismo dentro de su territorio, que antes parecía invulnerable. *

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