Misiones, bombas, objetivos y víctimas

Muchos datos y ninguna precisión en guerra contra terrorismo

¿Contrainformación? ¿Fuentes no confiables? ¿Periodistas que crean confusión? Probablemente todo esto está involucrado en la aritmética imposible del conflicto originado tras los atentados del 11 de setiembre.

Tampoco está claro el cómputo de los días de la operación militar Libertad Duradera: los bombardeos comenzaron al mediodía del domingo 7 (hora de Washington), 16.00 GMT y a las 21 (hora afgana). Nadie sabe cuándo empieza ni cuándo termina el décimo, el undécimo y el duodécimo día de bombardeos. Ni siquiera los que tienen que informarlo.

Difícil, casi imposible, hacer coincidir las cifras en las distintas conferencias de prensa, y los números provistos por las fuentes: no sólo desde el Pentágono o del régimen talibán –algo esperable– sino desde los aliados y entre los propios estadounidenses entre sí.

Existen también preguntas que arrinconan a los políticos. ¿Por qué no bombardean el frente de los talibán que se oponen a la Alianza del Norte?

«Porque no sabemos dónde están», explica el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld.

«Porque seguimos nuestra estrategia que no es necesariamente la de la Alianza del Norte», admite probablemente con más honestidad el vicealmirante John Stufflebeem, de la dirección de las operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

A los estadounidenses se les hace más cómodo si los guerrilleros antitalibán toman el aeropuerto de la ciudad afgana de Mazar e Sharif, en el norte del país, ya que puede servir de base para operaciones dentro de Afganistán.

Pero Estados Unidos no quiere que la Alianza del Norte avance hacia Kabul (al igual que Pakistán) para no tener que tener condiciones en una negociación de un eventual gobierno postalibán.

Más difícil de explicar son las contradicciones en las cifras de datos militares. Los aviones que participan de los ataques eran decenas y decenas los primeros días. Después disminuyeron a una veintena por día. Y finalmente entre el domingo y el miércoles hubo un centenar, en la mayor ofensiva contra Afganistán.

Sin embargo, el número de los objetivos centrados no varía en forma armónica: en los primeros días fueron 12 cuando había la mayor cantidad de aviones sobre el cielo afgano. ¿Es posible?

Se habla de bombardeos «intensos». Pero los números de las bombas –al menos de las que cayeron sobre ciudades– corresponden a una intervención quirúrgica: día tras día, testigos cuentan sobre una o dos explosiones en Kabul, Kandahar y Jalalabad.

¿Qué hacer con esta marea de informaciones? Es verdad que las bombas sean «inteligentes» y permiten efectuar menos disparos porque el objetivos es medianamente preciso.

Pero, quizás, existe también el hecho de que los ataques verdaderamente ocurran lejos de los ojos y las orejas de la gente y de los testigos, en áreas remotas donde estarían las bases de Al Qaeda y de la milicia talibán.

Y las defensas aéreas afganas… ¿cómo están? Destruidas, dicen después de pocos raids los militares. «No, todavía hay», corrige Rumsfeld; «somos los dueños del cielo», proclama el presidente George W. Bush; «nos sentimos casi seguros», sostiene el vicealmirante Stufflebeem, un piloto.

También existe el suspenso y el silencio sobre el número de las víctimas. De las que hubo en el campo de los militares y terroristas no habla nadie, excepto un jefe de la Alianza del Norte que refiere que hubo «centenares».

Los talibán hablaron de 300 civiles. «Es ridículo», replica Rumsfeld, sin cifras.

Cifras precisas se han dado desde el portaaviones «Vinson», uno de los cuatro que participan de la operación.

Los aviones que partieron de allí descargaron 136 toneladas de bombas sobre Afganistán. «Una cantidad increíble», dice el vicealmirante Tom Zelibord.

Bombas de entre 250 kilogramos y una tonelada lanzadas a un ritmo de 90 misiones al día, incluido el avión F-18 que lanzó una bomba «inteligencia» en un barrio de Kabul, a 1.500 metros de su objetivo.

¿Informaron sólo noventa misiones desde el «Vinson»? Nuevamente los números no cierran.*

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje