Concejal de Batasuna en comando etarra
El desmantelamiento de un comando de ETA, tras la detención de siete de sus presuntos miembros, uno de los cuales es un concejal de su brazo político Batasuna, y la incautación de 64 kilos de dinamita, suponen «un duro golpe para esta organización terrorista», afirmó este miércoles el ministro del Interior español, Mariano Rajoy.
La operación contra el núcleo de la infraestructura de ETA en las provincias vascas de Guipúzcoa y Vizcaya (norte) ha permitido la detención de Luis Mariñelarena Garciandía, de 25 años, y Roberto Lebrero Panizo, de 26, dos miembros fichados de ETA, que proceden de la organización juvenil radical vasca Jarrai, según Rajoy.
El primero de ellos es sospechoso de haber participado en el atentado con coche-bomba que en febrero de 2000 costó la vida al diputado regional socialista vasco Fernando Buesa y su escolta, el policía vasco Jorge Díez.
El segundo está acusado de haber participado en la colocación de bombas contra sucursales bancarias, precisó el ministro Rajoy durante una rueda de prensa.
Entre las personas detenidas figura también un concejal de Batasuna (brazo político de ETA) en Aizkoitia, Asier Altuna, en cuyo garaje fue localizado un «vehículo robado, equipado con falsas placas de matriculación y listo para ser empleado en un atentado», afirmó Rajoy.
«Esto demuestra una vez más que ETA y sus apoyos son la misma cosa. El lazo entre Batasuna y ETA es un hecho objetivo. Batasuna no es sólo el apoyo político de la organización terrorista ETA, sino que también tiene militantes que matan», añadió el ministro del Interior.
Durante la operación, la policía nacional española efectuó cinco registros en el País Vasco español, uno de los cuales tuvo lugar en Soraluce, tres en Azkoitia y una en Ondarroa.
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